El primer ministro ruso, Vladímir Putin, aseguró que la cosecha se reducirá este año en 30 millones de toneladas debido a la sequía que sacudió el país este verano y arrasó más de diez millones de hectáreas de cultivos.
"Pero quiero subrayar que en el país hay suficiente grano. Cubrimos completamente la demanda interna e incluso nos sobra", señaló Putin