Las principales bolsas de Asia cerraron una semana de altibajos y resultados mixtos, entre los que destacaron las fuertes caídas de los mercados chinos, sobre todo Shanghai que retrocedió a su nivel de hace doce meses.
Las pérdidas fueron cuantiosas también en Shenzhen y algo más moderadas en Hong Kong y Seúl, mientras el principal parqué de la región, el Nikkei de Tokio, se salvaba de la quema al sumar su quinta semana consecutiva de ganancias.
El índice Morgan Stanley Asia Pacífico, que mide la temperatura de los mercados bursátiles de la región, se situó al término de la semana en los 144,36 puntos, tras perder algo más de un 1%.
La principal noticia de la semana estuvo en la bolsa de Shanghai, que cerró casi un 50% por debajo del récord al alza que había marcado en octubre pasado, de 6.124,04 puntos.
El índice general de Shanghai acabó en los 3.094,67 enteros, tras acumular un retroceso semanal del 11,40%, con más de un tercio de las pérdidas sumadas en un sólo día fatídico, el viernes.
La caída de Shanghai y la de Shenzhen, que perdió esta semana un 15,27% hasta los 11.292,04 puntos, se debieron en parte a las pérdidas de PetroChina, uno de los pesos pesados de esos parqués, ante la imparable escalada en el precio del crudo.
Afectaron también negativamente a los parqués chinos las caídas de las aerolíneas del país, por un barril del petróleo que esta semana ha tocado los 117 dólares en Nueva York.
Hong Kong, por su parte, también registró pérdidas semanales, aunque menos acusadas que en las bolsas vecinas, al suponer sólo un 1,90%.
Su índice de referencia, el Hang Seng, cerró este viernes en los 24.197,78 enteros, tras restar 470,01 unidades con respecto al pasado día 11, con caídas generalizadas en el influyente sector inmobiliario y la construcción.
Otra de las plazas que retrocedió durante la semana, aunque de forma menos acusada, fue la bolsa de Seúl, donde la moneda local cayó por debajo de los 1.000 wones frente al dólar por primera vez en casi un mes y ya ha acumulado una depreciación cercana al 7% en lo que va de año.
El índice Kospi cerró el viernes en las 1.771,90 unidades, tras sumar unas pérdidas semanales de apenas 7,81 enteros o un 0,43%.
Por contra, el Nikkei de Tokio sumó su quinta semana consecutiva de ganancias, su mejor resultado consecutivo desde octubre, al cerrar en las 13.476,45 unidades, con una subida acumulada de un 1,14% tras cuatro días de ganancias.
Los inversores del selectivo tokiota se mostraron por lo general preocupados por la divulgación de los resultados financieros de muchas grandes empresas estadounidenses pero, hacia el final de la semana, los nervios parecieron diluirse un tanto.