Los sindicatos italianos alertaron ayer sobre la próxima desaparición de 12,000 puestos de trabajo, entre directos e inducidos, en la región Turín (norte) debido a la crisis de la firma automovilística Fiat.
El anuncio sindical se produjo el mismo día en el que el administrador delegado de Fiat, Paolo Cantarella, confirmó el plan de la empresa de recortar la plantilla en 2,887 empleados, tras unas pérdidas en el primer trimestre del año de 299 millones de euros.
Según explicó hoy Giorgio Airaudo, responsable del sindicato Fiom-Cgil, este recorte, en el que unos 1.800 empleos corresponden a las plantas de Turín y el consiguiente descenso de la producción anunciado tendrá una enorme repercusión sobre las fábricas de componentes y de las sociedades que suministran servicios a Fiat.
"Un sistema industrial entero está en peligro", señaló Airaudo al recordar que de prolongarse el descenso de las ventas de Fiat ocurrido en el primer trimestre (-14.9 %), para el año próximo los puestos de trabajo en peligro serán unos 30,000.
El titular del Banco Central teme, según la prensa, que una mayor liberación de recursos del corralito genere una espiral hiperinflacionaria, cuando el costo de vida creció 21.1% en el primer cuatrimestre de este año.
Blejer calificó de "desesperante" la situación por la incautación de los ahorros y agregó que "no entra un peso en ningún banco", debido a la desconfianza generalizada del público.
Los bancos mantienen atrapados unos 70,000 millones de pesos (22,000 millones de dólares) desde que el 3 de diciembre el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, decidió congelar los ahorros para evitar el colapso del sistema financiero.