Los reguladores mexicanos están despojando a Grupo Financiero Inbursa SAB del multimillonario Carlos Slim de cuentas de pensión por un valor de 10.900 millones de pesos (US$856,8 millones) después de que el fondo presentara los peores retornos en el país.
Los cinco fondos de la unidad de pensiones tuvieron un desempeño peor que el de sus pares en los 36 meses que culminaron en diciembre, según datos de Consar, el regulador de la industria.
Los fondos tuvieron un retorno promedio de 7.31%, comparado con una ganancia del 11.51% para todas las pensiones. Los activos netos de Inbursa cayeron a 99,600 millones de pesos el 1 de febrero de 110,500 millones de pesos el 27 de enero después de que el regulador reasignara las cuentas de pensión a fondos con mejor desempeño.
Las afores de Slim, como se conoce a los fondos de pensión mexicanos, no aprovecharon una suba en los bonos en pesos mexicanos a más largo plazo alimentada por la especulación de que el banco central logrará mantener controlada la inflación dentro del rango esperado de 2 a 4%.
Mientras que los fondos para los trabajadores más jóvenes tenían 27.2% de sus tenencias en deuda del gobierno en pesos a tasa fija y más largo plazo a fines de diciembre, Inbursa tenía 0.5%, según Consar.
Los fondos de pensión “deben ofrecer un retorno que sea consistente con la edad promedio de retiro de sus clientes”, dijo Gabriel Casillas, economista principal para México en JPMorgan Chase Co., en una entrevista telefónica. “No creo que suceda de la noche a la mañana, pero sí creo que las afores van a aumentar la duración de sus carteras”.
Los fondos de Inbursa concentraron sus inversiones en títulos a más corto plazo.