El vicepresidente del Senado argentino, el oficialista Marcelo López Arias, coincidió ayer con el titular de la Cámara alta, Juan Carlos Maqueda, en que "algo hubo" en relación a un presunto caso de sobornos que involucra a legisladores y banqueros, a cambio de frenar una ley que otorga un subsidio de ayuda social a los trabajadores bancarios.
"Si hubo algún pedido de coimas de algún senador o algún cuenta propista independiente que fue a vender influencias o un intento de presión por parte de los bancos para condicionar la votación del Congreso, cualquiera de estos hechos sería grave", dijo López Arias en declaraciones radiales.
Según el legislador, "alguna de estas tres cosas tuvieron que haber ocurrido y es lo que uno desea que se investigue lo más rápidamente que se pueda".
Maqueda, presidente del Senado y miembro del gubernamental Partido Justicialista (PJ, peronismo), dijo ayer creer que "algo existió, algo hubo" acerca de la denuncia aparecida el 20 de agosto en un artículo del diario Financial Times.
A su vez, el secretario general del gremio Asociación Bancaria, Juan José Zanola, subrayó ayer que el presunto escándalo por sobornos es "un operativo de una parte de los bancos".
El gremialista admitió, no obstante, que "a lo mejor se demuestra que ha habido una maniobra de sobornos" en el Senado, pero precisó que "para haber sobornos tiene que haber dos, con uno solo no alcanza".
La iniciativa establece un 2% de los intereses cobrados por los bancos para ser derivados a la obra social y la seguridad social de los trabajadores del gremio.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, había declarado en rueda de prensa que la imposición del porcentaje había generado malestar en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la comunidad financiera, lo que podría trabar un acuerdo del país con el instituto.
El senador radical Rodolfo Terragno comparó el caso de supuestas coimas en el Senado con "una suerte de secuestro express", en el que legisladores habrían exigido "el pago de un rescate para no sancionar" una norma.