Demócratas y republicanos se enzarzaron en una lucha ideológica y de acusaciones mutuas sobre si el plan de estímulo económico, promulgado hace un año, ha logrado afianzar la incipiente recuperación de la economía nacional.
En una guerra mediática, los demócratas aseguraron que sin el plan de $787,000 millones la economía estaría peor, y los republicanos replicaron que éste no ha creado “ni de cerca” los empleos prometidos.
El Partido Demócrata colocó a 93 líderes republicanos en el “salón de la hipocresía” porque, a su juicio, han criticado y politizado “ferozmente” el plan de estímulo económico pero a la vez se han beneficiado de él.
Durante una rueda de prensa telefónica, el presidente del Comité Nacional Demócrata, Tim Kaine, aseguró que los republicanos han politizado el debate sobre la recuperación económica, aún cuando sobran pruebas de que el plan surtió efecto.
“(El plan de estímulo) claramente rescató al país de la peor crisis económica desde la Gran Depresión y está sentando una nueva base para el crecimiento económico”, afirmó Kaine.
Agregó que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), el plan salvó o ayudó a crear hasta 2.4 millones de empleos, mientras la economía estadounidense creció un 5.7% en el cuarto trimestre de 2009, “el mayor en seis años”.
Los republicanos en la lista de hipócritas “han argumentado que (el plan de estímulo) fue un desperdicio de fondos” pero “han extendido su mano para solicitar fondos para proyectos en sus distritos y estados... atribuyéndose crédito por sus logros”, se quejó Kaine.