Panamá pretende abandonar el sitial de "patito feo" que se ganó, al ser, hasta el año pasado, el único país del hemisferio en no firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC).
El 2003 lo empezó con el pie derecho. Primero firmó un acuerdo con El Salvador, le siguió Taiwan y continúa sus negociaciones con Guatemala. Pero, sin lugar a dudas, los acercamientos exploratorios con Estados Unidos, parecen ser el gran reto en materia de negociación comercial. Y es que no podía ser de otra manera, porque llegar a un acuerdo con la potencia económica más grande del mundo, definitivamente, no será fácil.
Hasta la fecha, los acercamientos para una negociación entre Estados Unidos y Panamá, han sido de carácter político y diplomático. Las autoridades panameñas han manifestado que analizan, los modelos de negociación pactados entre Estados Unidos, con Chile y Singapur como las mejores alternativas. No obstante hay especialistas que aconsejan una tercera variante, unirse a la negociación de los países centroamericanos. ¿Cuál será la mejor opción? El Panamá América inició una ronda de consultas para dar a conocer los alcances de cada uno de estos posibles caminos que hoy presentamos en una primera entrega.
Desde el 1 de enero del 2004, Singapur será el país de Asia que más facilidades ofrecerá a los inversores de EU, gracias al TLC que elimina las barreras arancelarias a productos por valor de unos 150 millones de dólares anuales. El acuerdo alcanzado en enero, es el primero que Washington negocia con un país de Asia. Afinidad con Singapur: Singapur tiene una de las economías más estables y desarrolladas del sudeste asiático. Con un crecimiento por encima del 5% anual hasta 2000 - y de 2.2% el año pasado- , posee tasas de inflación en torno al 1%.
Ricardo Eskildsen, presidente de USPA, asociación miembro de la Coalición Pro TLC EU-Panamá sostuvo que en el caso de Singapur se encuentra mucha afinidad con Panamá. Singapur es un área bien localizada en Oriente, geográficamente, mientras que Panamá es considerada el tránsito obligado del comercio mundial. Posee una economía de servicios en sector marítimo y un centro financiero con control de capital a diferencia del istmo panameño donde el dólar entra y sale sin muchas limitaciones.
Sin embargo Panamá tiene un territorio más amplio para desarrollar el sector agrícola industrial, y agroexportador. Servicios: otros coincidencias con la economía panameña son los relacionados a los servicios como: inversiones, manejo de la época digital, propiedad intelectual, derecho de autor, sanciones por contrabando, política de competencia, reglas de origen.
Unificar criterios: el presidente de USPA dijo que el país debe analizar los dos modelos y "ver la parte que conviene, yo me inclinaría un 60% hacia Singapur y 40% hacia Chile. O sea, podríamos pensar en un avance de un 75% porque EU ya tiene temas avanzados por ejemplo, en el caso de Singapur quizás un 50% de ventaja por los puntos de coincidencia con Panamá y un 25% de lo logrado por Chile a nivel de las exportaciones" destacó. Acuerdo aduanero: otro aspecto analizado por USPA es que Singapur tiene la ventaja de que ya logró un acuerdo aduanero con EU.
Ese acuerdo dijo -Eskildsen- confirmaba que toda la mercancía que salía de Singapur hacia puertos norteamericanos iba precalificada o preaprobada de manera que cuando llegaba a EU no tenía que pasar un riguroso examen de aduana. Este paso ha permitido ser más competitivo a Singapur en la actualidad es el segundo puerto más grande de todo Oriente después de Hong Kong en el manejo de contenedores, hoy son un centro de trasbordo como lo es Panamá.
"Este acuerdo aduanero podría ayudar a Panamá. Si el país logra un acuerdo de esta magnitud con EU y después no ubicamos como Singapur con un tratado se facilitaría el tema marítimo, aduanas y carga" sostuvo el presidente de USPA.
Puntos discordantes: a criterio de Eskildsen un tratado de libre comercio de esta magnitud elevaría a Panamá a la categoría de país moderno, sin embargo, se requieren cambios internos y la aprobación de legislaciones que faciliten este proceso. Pero existen fórmulas en el tratado que permiten en un período de 5 años una adecuación a las exigencias negociadas.
En ese sentido, consideró que Panamá tendrá que realizar ajustes serios en aspectos como: la transparencia gubernamental con libre acceso a la información y el manejo de las finanzas, legislación ambiental y legislación ambiental más moderna, entre otros.
A finales del mes de octubre una delegación panameña viajará a EU con finalidad de reunirse con representantes de comercio de ese país para analizar los modelos de TLC de Singapur y Chile.
El 8 de enero de este año dieron inicio las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos. A partir de ese momento, arrancó un proceso de gran trascendencia para los países de la región, a través del cual se busca fortalecer y consolidar la relación con el principal socio comercial y la principal fuente de las inversiones, sobre bases equitativas, estables, razonables y de respeto mutuo; una oportunidad histórica para la región.
Consciente de los desafíos técnicos y políticos que implica la negociación de un tratado de esta naturaleza con una nación de las características de los Estados Unidos, gobiernos como Costa Rica han asumido esta iniciativa como un desafío de país.
En este sentido, y con el fin de asegurar la mejor representación de los intereses de la sociedad, de fomentar el mejor aprovechamiento de los beneficios de esta iniciativa y de promover un diálogo abierto y transparente con los actores involucrados, el Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica dio inicio, el 16 de octubre del año 2002, a un amplio proceso de consultas y diálogo de donde se ha derivado tanto la posición que Costa Rica llevó a la mesa de negociación en materia normativa como de acceso a mercados.
Como parte de este proceso, y a fin de dar a conocer los lineamientos de la posición que el país lleva a la mesa de negociación en el área normativa como en el área de acceso a mercados, el Ministerio de Comercio Exterior ha elaborado los documentos titulados "Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos: Posición nacional" y "Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos: Elementos guía de la posición nacional de Costa Rica en materia de acceso de bienes al mercado".
Los lineamientos de la posición nacional en ambas áreas han sido elaborados con base en los diversos aportes y comentarios recibidos por parte de una gran cantidad de grupos, asociaciones, cámaras, empresas, fundaciones y costarricenses en general, incluyendo numerosas organizaciones de la sociedad civil. Los aportes recibidos involucran una gran cantidad y diversidad de intereses los cuales reflejan distintas posiciones en algunos casos a nivel nacional.
Mejores posibilidades: para el ex ministro de Comercio e Industrias, Raúl Hernández, a Panamá le conviene tal cual pinta el panorama actual, concretar antes un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Centroamérica "como una base para empezar a desarrollar".
Según Hernández, existe una mayor posibilidad de un TLC Panamá con Centroamérica, porque ya se tiene desarrollado acuerdos individuales comerciales con cada uno de estos países. "Técnicamente debería ser fácil acordar estos aspectos. De hecho el Tratado con El Salvador inició así y por eso fue un acuerdo comercial que se negoció el tiempo récord", comentó.
Panamá subscribió con El Salvador su primer TLC de primera generación bajo la administración de la presidenta Mireya Moscoso, y recientemente se firmó el segundo con Taiwan. Hernández consideró que con Centroamérica existen países como Costa Rica, que tienen ya una mayor experiencia en negociaciones de libre comercio con otros socios comerciales, lo que serviría de experiencia para Panamá.
Diana Salazar, integrante del equipo negociador de Panamá del Viceministerio de Comercio Exterior (VICOMEX) indicó que si bien es muy prematuro realizar análisis concretos de los tratados de Chile y Singapur, resulta notorio que en el caso de Chile, se han encontrado similitudes con Panamá en el sector agrícola, al que se le fijaron medidas de salvaguardia. Mientras que en Singapur, éste sector no tiene representatividad.
Por este motivo, Chile ha pasado a ser el modelo económico a seguir para muchos países centroamericanos. Las negociaciones de este país sudamericano con Estados Unidos, se iniciaron a fines del 2000 con el objetivo central de lograr un tratado "equilibrado e integral". Se logró firmar el acuerdo a mediados de este año y se implementará desde enero de 2004.
Temas de negociación: cuando iniciaron el proceso, los equipos negociadores de ambos países definieron 19 temas de negociación, los que se agrupan en siete áreas diferenciadas: comercio de bienes, mecanismos de defensa comercial, normas y estándares, inversiones y servicios, asuntos vinculados al comercio, asuntos institucionales, y asuntos laborales y ambientales.
De acuerdo con un resumen del TLC Estados Unidos-Chile, realizado por economistas y funcionarios chilenos, cerca de 87% de las exportaciones de Chile a Estados Unidos gozarán de desgravaciones inmediatas, mientras en ocho años dicho porcentaje se elevará a más de 95% y al cabo de doce años ninguno de los envíos pagará aranceles.
En este último caso se encuentran la agroindustria y el azúcar.
Los lácteos quedaron limitados a una cuota que es 9 veces menor (3,500 toneladas) a la pedida originalmente, provocando reclamos de las empresas del sector. El 88.5% de los productos importados de Estados Unidos, tendrán una desgravación inmediata.
Servicios financieros: De acuerdo con un análisis elaborado por la economista chilena, Consuelo Silva F., titulado "Comentarios Críticos al TLC Estados Unidos-Chile" en materia de servicios financieros, el TLC impide al gobierno chileno la utilización de controles a los capitales especulativos previo a una situación de emergencia o crisis.
Silva, menciona que con este tipo de medidas se garantizó el acceso y la protección a los inversionistas de ambos países para invertir en el otro.
Medidas aduaneras: El acuerdo fija una inmediata supresión de tarifas aduaneras para el 85% de todos los productos, en tanto el 75% de los productos agrícolas quedarán exentos de derechos de aduana en 2006 y los restantes serán suprimidos antes de 2014.
Además, el pacto chileno incluye un sistema de solución de controversias, previsiones para proteger la propiedad intelectual y la apertura al comercio agrícola. Ganadores y perdedores: Por otro lado, Oscar Azócar, director del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, manifiesta en un estudio de este acuerdo, que los sectores frutícola, industrial, bancario y farmacéutico son los grandes ganadores del TLC.
En tanto, los automóviles, artículos informáticos, celulares, y algunos alimentos serán las importaciones de consumo masivo más beneficiadas con el acuerdo, pero el efecto real no será muy relevante. Las empresas norteamericanas accederán al negocio de los seguros, y se prevé también que ingresen a sectores como el agrícola.
Con respecto a los sectores más afectados, Azócar advierte que las Pequeñas y Medianas Empresas serán gravemente perjudicadas ya que se acelerará la quiebra de las medianas y pequeñas empresas y se puede iniciar un proceso de desindustrialización del país.