Los ministros de Petróleo y Energía de Arabia Saudí y Qatar afirmaron ayer en Davos que el suministro de crudo estará absolutamente garantizado en caso de que se produzca una guerra en Iraq y que se paralice la producción en este país
En una sesión sobre seguridad energética en el Foro Económico Mundial de Davos, tanto el ministro del Petróleo de Arabia saudí, Ali bin Ibrahim Al-Naimi, como el de Energía de Qatar, Abdulla bin Hamed Al-Attiyah, señalaron que es "razonable" la preocupación de los consumidores pero no hay que sembrar un pánico innecesario.
El ministro saudí recordó que en los últimos 10 años ha habido una importante cooperación entre productores y consumidores para lograr estabilidad en el mercado y siempre que se ha producido un problema con la producción de Iraq, ha sido Arabia Saudí la que ha cubierto sus cuotas de producción.
"No hay déficit de suministro y nuestros clientes no están preocupados", afirmó Al-Naimi, que agregó que su país puede mantener una producción extra de entre 3 y 3.5 millones de barriles diarios si es necesario.
Al respecto, explicó que para llegar a un nivel de producción de 10.5 millones de barriles diarios necesitarían 90 días, no por falta de capacidad sino por los propios contratos de extracción. Arabia Saudí cuenta, además, con instalaciones para dar salida a 15 millones de barriles diarios, de los que 10 pueden salir por el Golfo y cinco millones por el mar Rojo.
"Tenemos unas reservas de 271 millones de barriles y el coste de aumentar nuestra producción es de entre 2,500 y 5,000 dólares por barril, frente a los 15,000/30,000 del resto del mundo", resaltó. Esto demuestra que el suministro siempre estará garantizado, dijo Al-Naimi, que además agregó que estas cifras "son conservadoras" y también se refirió a la actual crisis en Venezuela, que ha dejado al mercado sin dos millones de barriles diarios durante varias semanas, problema que se ha controlado.
Al-Attiyah recordó que las preocupaciones en el mercado del petróleo siempre se han centrado en el suministro procedente del Golfo, región que mantiene el 60% de las reservas de crudo y más del 50% de las de gas natural. Pero insistió en que en casos de crisis la Organización de Países Exportadores de Petróleo siempre ha hecho frente a las necesidades sin problemas.
En cuanto a los precios del petróleo, ambos responsables coincidieron en señalar el nivel de 25 dólares por barril como el más adecuado ya que si el precio baja demasiado, como ocurrió en 1999, la industria se vería muy perjudicada y "todo el mundo estaría fuera del mercado en un par de años". AL-Naimi agregó que la mayor parte del coste que recae sobre el consumidor es debido a los impuestos.
El presidente de Yukos Oil Corporation (Federación Rusa), Mikhail Khodorkovsky, consideró que los precios no subirán mucho aunque se produzca el conflicto "posible y probable" con Iraq. "Hay reservas estratégicas importantes y las situaciones de pánico que provocan los especuladores depende de la disponibilidad del petróleo, por lo que sí hay petróleo no hay pánico", agregó.
En cuanto a la posibilidad de que sea la producción rusa la que reemplace a la iraquí en caso de necesidad, afirmó con rotundidad que "es imposible" ya que su país puede pasar de los 5 millones de barriles actuales a unos siete millones "en el futuro", por lo que el papel del Golfo "es y seguirá siendo el más importante".
El presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dijo que el cartel podría considerar reducir su producción durante su conferencia del 11 de marzo si en ese momento hay un exceso de suministros.
"En marzo tendremos un excedente de tres millones (de barriles diarios) (...). Es seguro que si hay un exceso de producción pensaremos en cortarla", afirmó el presidente de la OPEP, Abdulá bin Hamad al-Attiyá a la AFP.