Argentina alcanzó en julio pasado un superávit fiscal primario de 765,5 millones de pesos (201,4 millones de dólares), con una caída interanual del 81%, dentro de una tendencia a la bajada, según datos oficiales difundidos ayer.
El resultado de julio “se dio en las circunstancias muy adversas en las que se desarrolló la economía internacional. A pesar de esto, los números del Estado siguen siendo positivos”, dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, durante una rueda de prensa.
“Las inversiones de capital aumentaron (en julio) un 84% (en términos interanuales) para mantener la producción y el empleo”, destacó el ministro al explicar que por ello “lógicamente, el superávit resultó menor al del año pasado”.
En junio, el superávit fiscal primario (antes del pago de deudas) se había situado en 909 millones de pesos (238 millones de dólares), con una caída interanual del 65%.
Las cuentas del Tesoro argentino muestran saldos favorables decrecientes desde enero pasado, cuando se registró una caída interanual del 41%.
Argentina alcanzó el año pasado un superávit fiscal primario de 32.528 millones de pesos (8.515,1 millones de dólares), 26,7% más que en 2007.