El Gobierno francés ha suspendido por decreto la “acción de oro” que el Estado tenía en la compañía petrolera TotalFinaElf, tras la sentencia dictada en ese sentido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) en junio pasado.
La decisión, publicada en el Boletín Oficial, deroga un decreto de 1993 por el que el Estado tenía una acción específica en Elf Aquitaine y después en TotalFinaElf, tras su fusión en 1999.
Esta “acción de oro” establecía que el Ministerio de Economía debía aprobar, con carácter previo, cualquier adquisición de títulos o derechos que superara cierto límite del capital y podía oponerse a las decisiones de cesión o pignoración de activos. Según la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, el fin perseguido por Francia (garantizar el abastecimiento de productos petrolíferos en caso de crisis) responde a “un interés general legítimo”, pero las medidas francesas “van manifiestamente más allá de lo que resulta necesario para alcanzar el objetivo invocado”.
Las disposiciones francesas, agregó, “son contrarias al principio de seguridad jurídica”, al no mencionar “las circunstancias específicas en que se concederá o denegará la autorización previa o se hará uso del derecho de oposición ‘a posteriori”.
Sin embargo, otros datos reflejaron que el sector manufacturero está estancado, mientras que las solicitudes de desempleo aumentaron en la última semana.
A pesar de esta atmósfera de recuperación anémica de la economía, los mercados experimentaron un alza a mediados de semana, que los expertos atribuyeron a la cobertura de posiciones abiertas.
No obstante, la tendencia alcista fue breve, y los parqués se sumieron de nuevo en un ambiente pesimista el jueves por más noticias deprimentes sobre ganancias empresariales y a causa de las tensiones sobre una posible acción militar de EU contra Irak.