La Unión Europea (UE) anunció ayer la apertura de una disputa contra Rusia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la imposición por parte de ese país de una tasa especial de reciclaje sobre los coches de segunda mano construidos fuera del país.
“La Comisión Europea (CE) ha seguido todas las vías diplomáticas existentes a lo largo de un año para encontrar una solución con nuestros socios rusos, aunque ha sido en vano”, dijo el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, en un comunicado.
“La tasa es incompatible con la regla más básica de la OMC de prohibir la discriminación en contra y entre las importaciones”, agregó.
El canon en cuestión grava todos los vehículos importados de los Veintiocho, mientras que los producidos en Rusia, Kazajistán y Bielorrusia están exentos, explicó el Ejecutivo comunitario.
En concreto, la UE ha presentado una petición de consultas ante la OMC, un organismo con sede en Ginebra. Esa petición puede desencadenar la apertura formal de una disputa, que da la oportunidad a ambas partes de discutir la materia y encontrar una solución sin tener que recurrir a un procedimiento judicial.
Si durante un periodo de 60 días no llegan a ninguna solución satisfactoria, los Veintiocho podrían pedir a la OMC la creación de un grupo de expertos que determine si las medidas impositivas de Moscú son legales. Rusia introdujo esta tasa especial de reciclaje en septiembre del pasado año, pocos días después de su ingreso en la OMC, siendo esta la última gran economía que todavía permanecía al margen de la organización.
En concreto, el gravamen se aplica sobre los coches, los camiones, los autobuses y otros tipos de vehículo. A los coches con menos de tres años se les aplica una tasa de entre 420 ($539) y 2,700 euros ($3,467), esta alcanza entre los 2,600 ($3,338) y 17,200 euros ($22,087) en los vehículos con una antigüedad de más de tres años, mientras que para algunos vehículos, como camiones para la minería, esta podría ascender hasta los 147,000 euros ($188.772).