Un dramático incremento del principal medidor de inflación de Estados Unidos convenció a Wall Street que la Reserva Federal tendrá que elevar las tasas de interés en un futuro cercano.
La única pregunta ahora es cuándo. El comité de mercados abiertos de la Reserva Federal se reunirá el martes, pero pocos economistas esperan un incremento de tasas.
No obstante, muchos dijeron que el sorprendente incremento del índice de precios al consumidor debería motivar a la Reserva Federal a enviar una señal en los próximos meses de que habrá un aumento de tasas.
Los precios al consumidor se elevaron en abril a su ritmo más rápido en los ocho años de expansión económica, lo que ensombreció el panorama casi perfecto de la inflación.
El departamento de Trabajo dijo que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) se elevó 0,7 por ciento, el mayor incremento desde octubre de 1990, poco antes de la Guerra del Golfo.
El aumento de abril siguió a un avance de 0.2 por ciento en marzo. Dana Johnson, director gerente de investigaciones de Banc One Capital Markets dijo que "quedan muy pocas dudas" de que la Reserva Federal va a aumentar las tasas en un futuro.
"Yo creo que yo, así como la mayoría de los observadores, nos manteníamos muy cómodos pensando en que la Reserva Federal iba mantener las cosas en una `inclinación" neutral (respecto a las tasas)" en la próxima reunión, dijo.
La Reserva Federal adopta en sus reuniones "inclinaciones" hacia un incremento o hacia un relajamiento de las tasas. El banco central está actualmente en una posición neutral, lo que significa que no se está inclinando hacia ninguno de los dos lados.
Johnson dijo que aun cuando la tendencia de inflación a largo plazo no ha cambiado dramáticamente, él no se sorprendería si la Reserva Federal muestra inclinación hacia un incremento de tasas la próxima semana.
Pero indicó que es más probable que el verdadero incremento se produzca en junio o agosto.
La ansiedad sobre un aumento de tasas se ha estado acumulando en el mercado de bonos desde finales del mes pasado, cuando el gobierno reveló cifras de un crecimiento económico mayor al esperado de 4.5 por ciento. Acentuando el nerviosismo, está la desaparición de otros factores temporales que habían ayudado a controlar la inflación, como la crisis económica mundial y los bajos precios de los productos básicos.
"Yo todavía siento confianza de que ellos no van a cambiar las tasas (en mayo), pero no estoy seguro de que no vayan a cambiar de inclinación o la directiva de las tasas", expresó Johnson.
La especulación del mercado ahora gira en torno a si la Reserva Federal cambiará o no la inclinación hacia tasas más altas. "Nosotros creemos que ellos tendrán que elevar las tasas en agosto y que (el presidente de la Reserva Federal Alan) Greenspan dará la señal a mediados de año", dijo Josh Stiles, analista de bonos de IDEA global.com. "Pero yo estaría sorprendido si ellos se inclinan hacia ajustar las tasas el martes".
Stiles ve la reunión del comité de Mercados Abiertos del martes de la Reserva Federal como una lucha entre los que opinan que las tasas ya no deben estar en los bajos niveles en que se encuentran debido al mejoramiento de la economía mundial, y los moderados que piensan que la situación mundial aún es frágil. Greenspan y la vicepresidenta de la Reserva, Alice Rivlin, están en el segundo grupo.