Centroamérica teme que la crisis financiera internacional pueda tener grandes efectos en las economías de la región, especialmente si se produce una fuerte reducción de las remesas, afirmó ayer y el secretario general del SICA, Aníbal Quiñónez.
"Somos economías con una relación muy cercana con EE.UU., y lógico que una crisis financiera mundial con EE.UU. como uno de los más afectados nos puede impactar", afirmó Quiñónez en declaraciones a periodistas en Río de Janeiro. "Recibimos una cantidad muy grande de remesas de nacionales que viven en el exterior y esperamos que no haya un descenso muy pronunciado en estos recursos", añadió. "Indudablemente que la crisis nos preocupa. Si preocupa a los países grandes, imagínese cómo nos preocupa a los pequeños. Tenemos que ver cómo evoluciona. En este momento no hay nadie que pueda decir exactamente cuál será la evolución de la crisis", señaló el secretario del SICA.
Quiñónez hizo sus declaraciones tras la ceremonia de suscripción del acuerdo que convirtió a Brasil en nuevo miembro observador del SICA.