Los mercados bursátiles asiáticos dejaron atrás una semana de alzas y bajas mixtas, mientras la principal bolsa de Tokio acusó la sostenida subida del yen, que compromete los beneficios de las empresas niponas en el exterior y la recuperación económica del país.
Asia continuó con sus ojos puestos en Wall Street y Estados Unidos en busca de guías para los inversores, y se resintió tanto de sus vaivenes en los precios como de las dudas que los mixtos indicadores económicos y resultados empresariales de aquel país han levantado en estos mercados sobre la recuperación americana.
En Tailandia el índice SET de la bolsa de Bangkok finalizó a 376,44 puntos con una pérdida acumulada de 10 enteros, al igual que en Taiwán, en donde el barómetro Taiex de Taipei restó al cierre semanal 141,19 puntos hasta quedar en los 6.306,93.
Singapur concluyó la semana con un balance igualmente negativo que reflejó la falta de empuje y la caída del mercado de Nueva York, de forma que el Straits Times se situó en 1.728,32 frente a los 1.730,82 de la semana anterior.
Otro mercado igualmente deprimido por las ventas de papel fue el de Manila, que mantuvo siete jornadas bajistas en medio de temores a posibles manifestaciones laborales con motivo del 1 de mayo.
El indicador Phisix se situó en 1.323,96 tras haber cedido desde los 1.401,36 del viernes día 19.
Corea del Sur cerró con negativos pese a que durante la semana el KOSPI llegó a marcar los niveles más altos de los últimos tiempos.
Las presiones de los inversores extranjeros deprimieron al cierre del viernes pasado el barómetro coreano hasta los 869,65 enteros, tras el desplome de 43 puntos del jueves, el mayor desde el 1 de septiembre.