¿Se puede hacer un buen negocio en los barrios marginados? Gisela, El Crisol, San Miguelito.
Muchos empresarios aseguran que venderles a los pobres es un mal negocio. Sin embargo, hoy la moderna visión empresarial demuestra que en ese sector marginal, conocidos en Panamá como los “ghetos”, hay enormes oportunidades de negocios.
Allí hay grandes fuentes de rentabilidad, no obstante, responde a nuevas características del mercado. Para entrar en él se necesita ser extremadamente competitivo y manejar muy bien los precios.
No es producir lo mismo que se le produce a la clase media y llevarlo a bajo precio.
Hay que meterse en ese particular mercado, observar cuáles son sus necesidades, sus pasatiempos y los servicios que utilizan, esto permitirá descubrir donde están las oportunidades.
El producto que decide producir hay que ponerlo a disposición de ese público.
En lugar de ir el consumidor hacia el producto, el producto debe ir hacia el consumidor.
Hay miles de productos que solucionarían sus necesidades, pero están en los supermercados, call center, etc., donde este mercado no tiene acceso, no conoce el producto y el precio no está dentro de su presupuesto.
En definitiva, incursionar en la base de la pirámide social puede ser una excelente forma de conciliar responsabilidad social con rentabilidad.
Las oportunidades existen, allí está abierto el camino para hacer dinero con un conglomerado que subsiste y sobrevive con dos dólares diarios.