Economía

"Tienen 15 días para llevarse su hotel"


Kuna Yala es un paraíso exótico y singular. Una maravilla natural que los Kunas administran con celo y contracción, sin permitir que nadie que no sea de su etnia pueda iniciar en la isla alguna actividad económica. Más de un inversionista nacional o extranjero ha chocado con su reticencia a ceder el más mínimo espacio para la explotación foránea. Y pueden ser muy poco amistosos a la hora de defender lo que consideran su exclusivo tesoro.
La experiencia de Abraham Mizrachi sirve perfectamente para demostrarlo: "Tenía el sueño de crear un hotel ecoturístico en Kuna Yala y en el año 95 me dispuse a hacerlo. Con el permiso de los caciques iniciamos el proceso de construcción, lo que sumado a la promoción en el extranjero para atraer turistas me significó una inversión superior a los 500 mil dólares. Todo el trabajo en la isla se realizó contando con un socio kuna que había estudiado turismo para poder participar de una experiencia de esta naturaleza".
"Mientras montamos el hotel y realizamos la promoción no hubo ningún problema. Todo empezó cuando el hotel comenzó a recibir turistas y el proyecto comenzaba a dar sus frutos. Entonces el Consejo General Kuna decidió expropiarlo y quedarse con el hotel".
"Su argumento era que cualquier negocio que se realice en la isla debe ser manejado por ellos mismos. Sin embargo, al principio estuvieron de acuerdo en todo. De nada valieron nuestras explicaciones, ni las miles de reuniones con las autoridades de Turismo. Tampoco la asesoría legal de abogados de su propia etnia. Nadie pudo con los Kunas. Toda negociación fue imposible" "Entonces recibimos una notificación que increiblemente nos decía: Llévense su hotel en 15 días.
¿Cómo podíamos llevarnos un hotel?" "Me sentí profundamente engañado. Ahora el hotel está abierto manejado por ellos mismos, que no invirtieron nada. Por todo esto, yo le digo a cualquier inversionista que piense realizar algún proyecto en la isla que está loco o es un iluso".
Ukuptupu es una isla artificial, es decir su propietario la comenzó a construir sobre una base de relleno, en ella se encuentra uno de los hoteles preferidos por los visitantes.
En 1974, fue alquilada para el Instituto Smithsonian, luego de seis años, Juan García su dueño, retomó la propiedad y empezó a prestar el servicio para huéspedes
A parte de ofrecer el servicio todo incluido, este hotel se compone de 15 cuartos, un restaurante y un casino en donde se pone la música que el visitante quiere escuchar o bailar.
En San Blas no hay agua potable, por lo que tienden a reciclar el agua de lluvia mediante tubos de PVC que colocan en las vigas de las casas. García comentó que hacer el relleno para su isla le costó aproximadamente 20 mil dólares en siete años ya que él mismo realizó el trabajo.
El relleno es a base de corales y de unas piedras llamadas cheez wiz y fue colocado luego que se hiciera un surco y se depositara basura que sirvió para reforzar e impedir las filtraciones de agua.
Manifiestan que no era un hombre adinerado, sino que cuando joven nunca tuvo vicios y diversión, solo pensaba en ahorrar, razón por la que pudo realizar su sueño, ser un empresario. Kuna Yala es un destino preferido por los turistas que visitan Panamá en busca de aventura combinada con un placentero paisaje.
El propietario de Ukuptupu explicó que al mes él recibe alrededor de 100 turistas, quienes llegan en busca de exóticos parajes.


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130773
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América