Economía

Tomate de árbol: una alternativa de producción


El tomate de árbol o cyphomandra betacea, perteneciente a la familia de las solanáceas, es una fruta muy poco conocida en nuestro país y se perfila como una alternativa de producción para los productores de las Tierras Altas en la provincia de Chiriquí en la llamada reconversión agropecuaria.
Originaria de los Andes ecuatorianos y peruanos, se cultiva en climas templados y fríos, esporádicamente desde México hasta Argentina, pero se extiende a las áreas subtropicales como Nueva Zelandia, sur de Europa y en las zonas tropicales de otros continentes.
Este arbusto es una especie casi silvestre y crece aproximadamente hasta 2 metros, posee hojas oscuras y la fruta es de color rojo amarillento, con alto contenido en vitaminas C, A, B1, B2 y B3.
Es utilizado en otros países por los campesinos como fruto medicinal para contrarrestar enfermedades respiratorias y la anemia.
CULTIVO CHIRICANO
Desde hace unos cinco años, Jorge Aurelio Pitty, del corregimiento de Cerro Punta, distrito de Bugaba, Chiriquí inició el cultivo de esta fruta poco conocida en nuestro medio agrícola.
Según Pitty, este árbol procede de Colombia; sin embargo, desconoce cómo llegó a las tierras altas chiricanas.
El comerciante asegura que la idea de cultivar los tomates de árbol surgió cuando se hablaba de libre comercio, lo que lo llevó a pensar que sería muy dificultoso competir en el mercado con los productos tradicionales y con los países que tienen la ventaja de poseer una agricultura subsidiada. Es así como algunos productores buscaron otras alternativas.
A juicio del productor, al inicio tenían muchas perspectivas sobre cultivar una extensión de tierra considerable, sin embargo, la poca aceptación de la fruta en el mercado nacional les impidió dedicarse de lleno al cultivo.
Pitty indicó que hoy se vislumbra un buen mercado para esa fruta, a pesar de que muy pocas personas la conocen, no obstante, señaló que los pequeños productores si no se organizan no pueden pensar en exportar sus productos.
Los arbustos no crecen más de dos metros y pueden producir frutas durante todo el año, aunque la época de lluvia es más propicia para la producción del tomate.
Estos requieren de un tratamiento similar al tomate de mesa, porque lo atacan casi las mismas plagas, sostuvo. La diferencia radica en que si se le otorga un buen cuidado pueden producir por espacio de cinco años, contrario al tomate tradicional, cuya vida fértil es mucho más corta.
TRATAMIENTO Y COSTOS
Los arbustos no se deben dejar crecer más allá de la altura normal de un hombre, ya que resultaría muy difícil su manejo y cosecha, por lo que se le debe quitar el cogollo o podarlo como se le conoce a esa actividad. La producción de la fruta es más rápida si se plantan las estacas del árbol que si se siembra el plantón.
En el mercado nacional el valor de la fruta es de 30 a 40 centavos por libra y se puede utilizar para guisar carnes, hacer mermeladas, en refresco o como prefiera.
Según Pitty, para que el licuado del tomate sea más sabroso hay que ponerlo a cocinar hasta que se empiece a desprender la piel de la fruta, luego se pela, se sacan las semillas y se licúa la pulpa, se le agrega azúcar o leche si se desea.
También son utilizados en salsas para carne; ya que baja el colesterol y alivia la artritis.
La falta de conocimiento ha hecho que muy pocos productores, unos 15 ó 20 aproximadamente, se dediquen al cultivo del tomate de árbol. Mientras que a juicio de Pitty, la misma situación que se vive a nivel mundial, posiblemente hará que los pequeños productores algún día se unan para exportar su producción, ya que la globalización está obligando a ser más organizados para suplir los mercados.
Consideró que el Tratado de Libre Comercio a unirse y no se puede culpar al gobierno de la situación que ha generado la liberación de los mercados, por lo que los agricultores deben estar conscientes que hay que buscar otras alternativas de producción.
Dijo que se ha hablado mucho de la reconversión de los productores, pero nadie menciona la siembra de árboles frutales, que sirven no sólo para reforestar, también como alimento a los pájaros.
El productor trajo a colación además la presencia de un árbol que es un híbrido, que produce frutas más grandes y de mejor sabor, diferenciándose del común por el color de las hojas, las cuales son más claras.

EXPERIENCIAS DEL CULTIVO EN PANAMA
Sin duda alguna, el tomate de árbol es una de las frutas que empezará a conocerse en nuestro país en el presente siglo, pues lastimosamente en la actualidad solamente los pocos productores que han cultivado la fruta conocen el comportamiento de la misma.
Según Pedro Him, funcionario del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), aún no se han iniciado los estudios sobre esa planta, pero se cuenta con una gama de bibliografía en la que se establecen estudios fenológicos, que trata sobre fenómenos biológicos en ciertos ritmos periódicos, como la brotación, florescencia, maduración de los frutos que indudablemente aportarán mucho a la investigación en ese sentido.
Según el director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Víctor Watts, el mercado de esa fruta aún es muy pequeño, pero se estudiará el comportamiento de ese rubro y la aceptación por parte de la ciudadanía.
Aunque el mercadeo de esa fruta es incipiente, se espera que gane terreno y en algunas ferias se ha iniciado la promoción de la misma a través de sabrosos batidos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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