El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó que su plan de recuperación logró sacar a la economía de la crisis, pero insistió en que es imperativo aplicar reformas para impedir que se repita.
"Hemos logrado sacar el sistema financiero y nuestra economía del borde del abismo", aseguró el Presidente.
Obama recordó que al llegar a la Casa Blanca el 20 de enero de este año, el país enfrentaba la peor crisis económica desde la Gran Depresión de la década de los treinta.
"En ese momento, estábamos perdiendo como promedio 700.000 plazas de trabajo al mes. Y muchos temían que nuestro sistema financiero estuviera a punto de colapsar", señaló.
Sin embargo, dijo que en el marco de la Ley de Recuperación del Gobierno se reanudaron los créditos a las familias y a las empresas, se estabilizaron las instituciones financieras y se ayudó a que los deudores pagaran sus hipotecas.
"En poco más de 100 días, la ley de recuperación económica ha dado los resultados previstos", añadió.
Entre esos resultados, indicó que la ley proporcionó un alivio tributario por 43.000 millones de dólares a los trabajadores y a las empresas y que ayudó a los estados a reducir sus déficit y el consiguiente despido de trabajadores.
También permitió a las empresas más pequeñas y a las compañías que producen energía limpia contratar nuevos trabajadores y cancelar planes de despidos.
Obama recordó que al recibir la investidura para el cargo, señaló que se necesitarían muchos meses para llevarla a la recuperación.
Según las últimas cifras del Departamento del Trabajo, el desempleo llegó en junio a 9,5%, el nivel más alto de la última década.
Según declaraciones de Obama, se está ganando la batalla a la crisis, pero que para evitar que esta situación vuelva a ocurrir se deben aplicar reformas que solventen la situación actual y que la encaminen a un mejor porvenir, así lo dio a conocer durante su visita a Rusia e Italia para participar en la Cumbre del G8.