El fabricante de vehículos Toyota Motor anunció ayer que en el presente año fiscal espera registrar las primeras pérdidas operativas relativas a su actividad ordinaria desde 1940, por valor de $1.668 millones, a causa de la crisis.
Según estos datos, este será el primer año con pérdidas en este capítulo de la compañía desde que comenzó a anunciar sus resultados públicamente, un cambio de rumbo significativo si se comparan estos datos con los logrados el año pasado. Es cierto que a pesar de que la compañía va a registrar estas pérdidas operativas, Toyota prevé un beneficio neto de $556 millones al final del año fiscal, que termina en marzo.
Pero este dato no supondrá un consuelo para accionistas y trabajadores de la empresa, porque supone una caída del 90,9% del beneficio neto en comparación con el año pasado.