Todo proyecto trae consigo riesgos. La posible ampliación del Canal de Panamá no escapa de esta realidad, pues esta obra es amenazada por tres de ellos: la recesión, la inflación mundial y la depreciación.
Esto se da pese a que las autoridades del Canal han tomado en cuenta una contingencia de 1, 036 millones de dólares con base a un costo de obra por 3, 700 millones de dólares. Adicional a ello, se incluyó la inflación anual del 2%, que lleva el proyecto a un costo total de 5, 250 millones de dólares.
La firma consultora INDESA alega que puede haber recesión, debido a que las proyecciones no consideran que la economía está sujeta a ciclos y que en la parte de contracción se caerán los ingresos.
Estiman que a pesar de que los estimados de costos de la obra consideran la inflación dos veces, siempre hay el peligro de que los precios de ciertos elementos clave suban más de lo previsto.
INDESA agrega que aunque no hay analistas que anticipen una recesión, si esta se da la mayoría de los proyectos en el mundo se verían afectados, y la tónica sería la reestructuración de la deuda como ocurrió en la crisis de la deuda latinoamericana.