El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, termina hoy su mandato en medio de tensiones en los mercados financieros, el temor a que la economía entre de nuevo en recesión por la crisis de endeudamiento de la zona del euro y las protestas en la calle.
Pese a que el optimismo regresó en la semana a los mercados después de que los líderes de la Unión Europea (UE) acordaran condonar el 50% de la deuda a Grecia, ampliar el fondo de rescate y recapitalizar los bancos, algunos expertos son escépticos sobre la efectividad a largo plazo de estas medidas.
Las debilidades estructurales y de crecimiento de los países endeudados permanecen, así como la falta de convergencia económica, en la zona del euro.
Trichet, de 68 años, ha dicho que le hubiera gustado terminar su mandato en un momento en el que todo hubiera estado tranquilo.
Sin embargo, la zona del euro atraviesa la peor crisis financiera y económica desde la II Guerra Mundial, ha repetido el banquero francés desde hace tres años y hasta el último momento.
Se suceden las protestas a ambos lados del Atlántico en contra del sistema financiero actual y en muchos países de Europa en contra de los recortes en las prestaciones sociales que han aplicado los gobiernos.
El italiano Mario Draghi, de 63 años, sustituye a Trichet el próximo martes al frente del BCE en un momento donde existe una gran incertidumbre.
Italia tendrá dos representantes en el comité ejecutivo de la entidad.