El turismo de Medio Oriente, ya duramente golpeado por los atentados del 11 de septiembre, se ve ahora afectado por la amenaza de guerra contra Irak, según los profesionales del sector reunidos en el Salón internacional de Londres, el World Travel Market (WTM). "La demanda es muy baja", lamenta Adel Saluma, director de la agencia egipcia Memnon Tours, que organiza cruceros en el Nilo.
Los clientes no se agolpan frente al stand de Egipto. Saluma y su secretaria esperan estóicamente al milagroso agente de viajes que les encargará 300 cruceros para la próxima temporada, pero el milagro no llega.
"Entendemos la situación, no culpamos a nadie", suspira el profesional egipcio, que viajó a Londres para "conservar el contacto". "Sea como sea, la crisis terminará y la gente no nos habrá olvidado", explica Saluma.
En el stand de Jordania, se lamentan las amalgamas. "Nos vemos confrontados a una mala percepción. Medio Oriente no es un país, es una región", señala Lana Hamarneh, de la Oficina de Turismo jordano.
Las reservas se hacen cada vez más tarde en los últimos años, pero la tendencia se acentuó con el riesgo de una guerra, afirma Adel Saluma. "Las personas saben que no hay problema de seguridad en Egipto, pero se preguntan cómo van a volver a casa si estalla un conflicto armado en Irak", agrega el agente de viaje egipcio.
"Nuestra previsión era hasta el momento de 6 meses. Ahora es de 5 a 6 semanas", subraya. Según las cifras de la Organización Mundial del Turismo (OMT), el número de turistas extranjeros bajó 9% en Medio Oriente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La tensión israelo-palestina continuó pesando sobre el turismo desde principios de año, y la situación se agravó aún más por el atentado de Bali y las amenazas de un ataque norteamericano contra Irak.
Medio Oriente generó 2,4% de los ingresos mundiales del turismo, es decir 11.100 millones de dólares en 2001. El sector del turismo, que emplea a 2,99 millones de personas, es decir el 8,5% de la mano de obra de la región, debería generar en 2002 cerca del 3% de su PIB (Producto Interior Bruto) global.
Los países de Medio Oriente compensaron en forma parcial la pérdida de turistas occidentales luego del 11 de septiembre con una suba del 6% de los visitantes procedentes del mundo árabe.
Pero los profesionales subrayan que los visitantes árabes no llevan a cabo las mismas actividades que los turistas occidentales, porque a menudo son recibidos por miembros de la familia o poseen residencias secundarias.