El inicio del 2010 empuja a los panameños y extranjeros residentes en Panamá a visitar las playas por diversión y por superstición, lo que ha llevado la ocupación hotelera a casi el 100%.
“Quien no quiere irse para la playa, pasea, la pasas rico con tus amigos y te quitas un poco la salazón del año viejo” expresó María Herrera, quien aprovecharía el primer fin de semana del año para desplazarse hacia una de las playa del interior del país.
Junto a ella, otros cientos de personas buscando diversión, han copado las costas por lo menos de Isla Colón, en Bocas del Toro, según declaró José Thomas, presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Panamá (HOPPAN).
En el caso de Bocas del Toro, hay seis miembros de HOPPAN que proveen al lugar de 70 habitaciones para el turismo, todos ellos reportaron, según Thomas, un promedio muy cercano al 100% de ocupación.
“La gente ha venido del interior del país, el turista interno ha respondido bastante bien al inicio del año visitándonos, aunque la gente de Costa Rica y algunos visitantes de Holanda y Alemania se mantienen en movimiento en el área”, dijo Thomas.
Alfredo Guiciardi, propietario de las Cabañas de Corona, en el Pacífico, dijo que desde hace un mes los clientes ya le habían reservado para este fin de semana las seis cabañas familiares que tiene.
“No nos podemos quejar regularmente los inicios de años nos va muy bien, este no fue la excepción” concluyó Guiciardi.