Parques temáticos, zoos y balnearios de aguas termales de Japón están viendo crecer el número de visitas durante el periodo vacacional conocido como Semana Dorada, casi dos meses después del desastre del 11 de marzo.
La Semana Dorada, que arrancó el pasado viernes 29 de abril y dura hasta el domingo 8 de mayo, es el periodo vacacional más importante en Japón junto al año nuevo y a la festividad veraniega en honor a los antepasados.
Pese a las perspectivas negativas sobre desplazamientos tras la catástrofe y con el problema nuclear aún vigente, muchos japoneses están dejando atrás esta semana el llamado "jishuku", el comedimiento en el gasto, que se extendió por el país tras el terremoto y devastador tsunami.
En el Hakkeijima Sea Paradise de Yokohama, parque temático cercano a Tokio, las visitas se han incrementado un 25% con respecto a la media anual, pese a que se esperaba un descenso de entre el 40 y el 50%, informa el diario Nikkei.
En el caso del parque Huis Ten Bosch de Nagasaki, en el sur del país, las entradas vendidas superan en un 80% la media anual, mientras que en la ciudad balneario de Hakone, al sur de Tokio, la tasa de ocupación está siendo del 90% tras reducirse ésta a sólo el 10 durante el mes de marzo.
El restablecimiento de buena parte de las infraestructuras afectadas por el terremoto y la ola gigante también están contribuyendo a un repunte del sector turístico en la región noreste de Japón.
Tanto la línea de Shinkansen (tren de alta velocidad) que une Tokio con la ciudad de Sendai, reabierta el pasado viernes, como las que se dirigen a las provincias norteñas de Yamagata y Akita estaban casi al límite de su capacidad el primer día de vacaciones.