El ministro argentino de Economía, José Luis Machinea, renunció ayer a su cargo según medios televisivos, aunque la versión no fue confirmada por el gobierno.
Canales de televisión privados informaron que el funcionario ya redactó su carta de dimisión y que el presidente Fernando de la Rúa evaluaba su posible sucesor.
El equipo económico se encontraba reunido en el Palacio de Hacienda en el centro de Buenos Aires, mientras De la Rúa permanecía en la residencia presidencial, a las afueras de la capital, junto a un grupo de colaboradores.
Fuentes oficiales no negaron ni confirmaron a Reuters la renuncia del ministro de Economía, que tras casi 15 meses de gestión no logró generar la suficiente confianza entre los inversores para reactivar a la estancada economía local.
Por su lado, uno de los portavoces de De la Rúa, Darío Lopérfido, afirmó a periodistas al ingresar a la reunión con el mandatario que "en cuanto salga vamos a informar (algo) oficialmente".
La agencia oficial de noticias Télam informó que fuentes oficiales afirmaron que habría "inminentes cambios de ministros".
La imagen de Machinea, de 54 años, se vio debilitada en las últimas semanas luego de que el riesgo país argentino se disparara por encima del de otras naciones latinoamericanas debido al temor a que la debilitada economía local pudiera sufrir una crisis similar a la de Turquía.
A esto se sumaron las dudas que se generaron entre los inversores por la continuidad del presidente del Banco Central argentino, Pedro Pou, en el centro de un escándalo por lavado de dinero.
La economía argentina no crece desde hace 31 meses debido al estancamiento del consumo doméstico y una caída de la inversión.
El gobierno había apostado este año a una ayuda financiera de 40.000 millones de dólares liderada por el Fondo Monetario Internacional que obtuvo en diciembre para reactivar la economía, que estimó podría crecer 2,5 por ciento este año tras posiblemente haberse contraído 0,2 por ciento en 2000.
Pero, el temor a que Argentina sea la próxima víctima del contagio de la crisis turca y los "ruidos" internos eliminaron la confianza en el país que generó entre los inversores la obtención del paquete financiero.
Machinea, miembro de la Unión Cívica Radical del presidente De la Rúa, aplicó todo tipo de recetas económicas durante su gestión para resucitar a la economía, desde severos ajustes fiscales con impopulares alzas de impuestos y recortes de salarios hasta reducciones de tributos para favorecer la producción.
La economía argentina es muy vulnerable al disgusto de los mercados, ya que por su rígido sistema de cambio fijo y su abultado déficit fiscal depende del endeudamiento para financiar el gasto público y de los flujos de inversión internacionales para su crecimiento económico.