El presidente de la Comisión Europea, Herman Van Rompuy, defendió en Pekín la estabilidad del euro, al que calificó de “demasiado fuerte”, la protección de los derechos humanos e instó a China a aprender la lección de la “primavera árabe”.
“El euro es la segunda divisa de reserva en el mundo, una divisa fuerte y estable, incluso demasiado fuerte, comparada por ejemplo con la moneda de ustedes”, el yuan, señaló el belga Van Rompuy en un discurso en la Escuela Central del Partido Comunista de China (PCCh).
En la misma línea que ayer mantuvo durante su encuentro con el presidente Hu Jintao, el funcionario europeo agradeció la “confianza que China ha demostrado hacia Europa en estos momentos difíciles”.
Van Rompuy recalcó ante la segunda potencia económica, que ha invertido una porción indeterminada de su reserva de divisas en deuda europea, que estas economías “periféricas” representan solo un 6% del PIB de la Eurozona.