La Unión Europea y Japón acordaron iniciar consultas sobre un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas potencias económicas, según informaron al término de la vigésima cumbre bilateral celebrada en Bruselas.
Las dos partes acordaron ayer iniciar las discusiones para definir el alcance y nivel de ambición que deberá tener el TLC, como paso previo a abrir oficialmente las negociaciones.
La Comisión Europea anunció que, en paralelo, buscará la autorización de los estados miembros de la Unión Europea para iniciar las negociaciones "sobre la base de un proceso previo de exploración exitoso".
"Algunos podrían decir que no vamos lo suficientemente lejos. Yo digo que no hay que subestimar el significado político de nuestra decisión. Cuando dos de los socios comerciales más importantes confirman conjuntamente su intención de caminar hacia un tratado de libre comercio, eso es un gran paso adelante", dijo al término de la cumbre el presidente del Consejo, Herman Van Rompuy.
A su juicio, el acuerdo "conlleva un significado simbólico y político, pero también mucho más", pues "los potenciales resultados económicos y políticos" para ambas partes si el proceso se conduce con éxito "son enormes en términos de empleo, crecimiento y destino común".
Según las conclusiones de la cumbre, el acuerdo deberá tocar temas sensibles como los derechos de aduana, las barreras tarifarias al comercio, las barreras a la inversión exterior, los derechos de propiedad intelectual y el acceso a la licitación pública.
Preguntado por la preocupación europea respecto al compromiso real de Japón con estos temas, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, respondió que "las dos partes quieren que el acuerdo sea sustancial, significativo y afronte todos los asuntos que afectan al comercio".
Barroso dijo que estas inquietudes fueron abordadas en la cumbre, tras lo cual añadió que "Japón también quiere tener en cuenta las preocupaciones expresadas por la parte europea".