Una casa en la playa es el sueño de todos, pero la realidad de sólo unos pocos. Bien sea por haber nacido allí o por haberla comprado como segunda residencia, la decoración es fundamental para hacer de ella un lugar idílico junto al mar.
Si hay un elemento que defina a Isla Colón en Bocas del Toro es sin duda el sol; lo que significa fundamentalmente dos cosas: luz y calor. En torno a estos dos aspectos han sido diseñados la mayoría de los hoteles del lugar.
Ubicación.
En la isla Colón, donde se encuentra la ciudad de Bocas, existe una gran diversidad de atractivos para el turista.
La arquitectura caribeña de su capital es lo que primero se nota al arribar, siendo un parte importante de nuestra cultura.
En su interior, la isla conserva bosques, ríos, arroyos, pantanos y los remanentes de una fauna y flora, hace algún tiempo abundante.
Sirviéndose del color.
Durante el día, las altas temperaturas hacen que quieras tener un refugio en el que resguardarte. Para lograrlo, casi todos los lugares están matizados en blancos, verdes y azules ya que son los mejores aliados a la hora de dar un soplo de aire fresco a las habitaciones.
Los tonos fríos rebajan la temperatura del ambiente y proporcionan una agradable calma, ideal para descansar tras una larga jornada al sol. Además, el azul también es empleado para restar luminosidad a una sala que la reciba en exceso.
El blanco fortalece el efecto del sol, haciendo brillar la estructura de los Hoteles de manera espectacular. Materiales y tejidos.
Los materiales ligeros predominan, pues su aspecto liviano evita atmósferas sobrecargadas e incómodas. Las fibras naturales como el ratán o las maderas frescas son perfectas para este tipo de lugares, sin despreciar a los sintéticos, que resisten mejor las inclemencias del tiempo.
Igualmente es importante que los tejidos ayuden a que nuestro ambiente respire. Colores alegres con diseños a rayas en los que prevalezca el blanco son una elección segura.
Utilizar cortinillas para las ventanas consiguen ser un gran acierto, ya que permiten que la luz llene la estancia, pero sin abrumarla. Las persianas supondrán siempre un tejido más sólido, lo que restringirá la claridad de la pieza, aunque también podrán protegernos de miradas curiosas desde el exterior. La luz se ve fluir libremente a través de materiales y estancias, aprovechándose de los colores, y sin obstáculos innecesarios que entorpezcan su paso. Convierte a esta paradisíaca isla en un refugio deslumbrante, confortable y práctico.
Existe una diversidad de especies acuáticas como arrecifes, rayas, manta rayas y muchos peces característicos de trópico, así como todo tipo de vida animal y vegetal.
Colores.
Casi todos los lugares están matizados en blancos, verdes y azules, ya que son los mejores aliados a la hora de dar un soplo de aire fresco a las habitaciones.
Ambiente.
Colores alegres con diseños a rayas en los que prevalezca el blanco son una perfecta elección.
Diseños.
Un detalle armónico es la candidez de salas de estar dentro de las habitaciones.
Combinaciones.
El blanco fortalece el efecto del sol, haciendo brillar la estructura de los hoteles de manera espectacular.