Una unión bancaria europea no es solución para las entidades crediticias de la región -que se negocian a una parte del valor contable de sus activos- si no hay una mayor integración fiscal y no se da solución a la crisis de deuda soberana, dicen inversores.
Las autoridades analizarán formas de coordinar la supervisión bancaria, sumar garantías de depósito nacionales y combinar facultades para manejar la crisis durante una cumbre que se realiza desde ayer en Bruselas en un intento de aumentar la confianza en las entidades crediticias de la región. Para que una unión bancaria tenga éxito, dicen los inversores, Europa debe lograr para los bancos lo que no ha conseguido concretar para los gobiernos: obligaciones compartidas.
“Hablar de una unión bancaria es prematuro”, dijo Guy de Blonay, un administrador de fondos en Londres de Jupiter Fund Management Plc, que gestiona unos $37,500 millones. “Europa no ha tomado medidas para restablecer un mercado de deuda soberana ordenado. Las economías tienen que tomar crédito a una tasa normal.
Las entidades crediticias de Europa, que tienen una carga de $1.2 billones de bonos gubernamentales españoles, portugueses, italianos e irlandeses, enfrentan una creciente cantidad de préstamos de mal desempeño en momentos en que el bloque monetario se encuentra al borde de la recesión.
Los problemas que experimentan los Gobiernos para reembolsar su deuda conforme se contraen las economías se suman al escepticismo respecto de que puedan brindar apoyo a las entidades crediticias. La oposición alemana a compartir las obligaciones gubernamentales y bancarias genera temor a que una unión bancaria se convierta en otra herramienta inútil para resolver la crisis.
El Índice de Servicios Financieros y Bancos de Europa de Bloomberg, que analiza 43 de las entidades crediticias de la región, declinó 20% desde marzo.
Tendenciassubieron
- Los bancos italianos aumentaron este año la tenencia de bonos gubernamentales del país alrededor de 85,000 millones de euros ($106,000 millones), a 295,000 millones de euros (unos $372,620), o alrededor de 18% de los bonos y letras en circulación del país.