La canciller alemana, Angela Merkel, anunció ayer que en la cumbre de la Unión Europea de Bruselas bloqueará la concesión de ayudas para combatir la crisis si no son para proyectos inmediatos.
"Alemania sólo apoyará medidas que se refieran a proyectos que comiencen en 2009 o en 2010, no si se trata de respaldar iniciativas a realizar en 2013, cuando la crisis esté más que resuelta", subrayó Merkel en una declaración ante el Bundestag (cámara baja) previa a la cumbre.
La UE no ha logrado todavía ponerse de acuerdo sobre la parte del paquete de reactivación económica aprobado en diciembre, con un volumen total de cerca del 4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de la Unión, que afecta a programas urgentes de infraestructuras y valorado en 5.000 millones de euros.
Merkel rechazó además toda petición de nuevas medidas coyunturales, pues "primero hay que esperar a ver qué efecto han tenido las que hemos aprobado". Calificó de "peligroso" que se construyan contradicciones transatlánticas a este respecto y agradeció que el presidente de EE.UU., Barack Obama, haya calificado de "artificial" el debate surgido en torno a estas presuntas desavenencias.