Las normas presupuestales europeas que sostienen al euro recibieron nuevas presiones ayer, cuando Francia rechazó la exigencia de sus colegas de la Unión Europea para que empiece a reducir su déficit.
Ignorando una advertencia temprana"" de sus contrapartes de la UE, el ministro de Hacienda francés Francis Mer dijo que su gobierno continuará reduciendo impuestos y ampliando planes de gasto para intentar estimular el rezagado crecimiento del país.
Cuando vemos la situación económica, no es momento de crear las condiciones que penalizarían el crecimiento debido a una cierta reducción del gasto público"", dijo Mer después de la votación, que fue de 14 contra 0 con una abstención: la de Francia.
Francia pronostica que su déficit presupuestal llegará al 2.9% del producto interno bruto este año, justo debajo del límite del 3% establecido por las normas para la disciplina fiscal que acompañan a la moneda europea.
Aunque señaló que el proceso aún estaba en sus primeras fases, la oficina principal de la UE, que supervisa su cumplimiento, afirmó que Francia se arriesga a recibir mayores sanciones -- incluyendo multas potencialmente fuertes -- si no se adhiere a los compromisos del tratado.
Francia no puede ignorar que todos compartimos ciertas obligaciones ... para conservar y aumentar la confianza en nuestra moneda"", dijo Pedro Solbes, Comisionado de Asuntos Monetarios de la UE. De otra manera tendremos un problema de credibilidad"".
Alemania -- la mayor economía de Europa y presumiblemente la que enfrenta más problemas -- recibió una censura incluso más fuerte el martes por traspasar el umbral el año pasado con un déficit del 3.8% del PIB, apenas el segundo país en enfrentar un castigo así después de Portugal el año pasado. Sin embargo, en ambos casos los gobiernos accedieron a ajustar sus presupuestos subiendo impuestos y reduciendo gastos.