Los líderes de los países de la UE quieren avanzar el año próximo en la definición de un sistema común de patentes y también pretenden adoptar una decisión formal para la puesta en marcha del nuevo Instituto Tecnológico Europeo (ITE).
Así se recoge en el documento de conclusiones que el Consejo Europeo aprobó en Bruselas, y que reitera, una vez más, que "la innovación es determinante para que la UE sea capaz de reaccionar con eficacia ante los problemas y ventajas de la mundialización".
Los Jefes de Estado y de Gobierno piden a la Comisión Europea que presente una estrategia global sobre derechos de propiedad intelectual e industrial en 2007 y recuerdan la importancia de desarrollar lo antes posible un sistema de patentes común para todos los Estados miembros. Este asunto ha enfrentado a los países de la UE desde hace más de una década, debido principalmente a sus implicaciones Lingüísticas y al temor de algunos Estados a consecuencias negativas si su idioma se ve relegado en el registro de patentes. Los 25 siguen divididos y, así, mientras un grupo encabezado por Francia, España Italia, Portugal, Chipre y Luxemburgo apuesta por definir un sistema de patente comunitaria, otros países prefieren seguir la orientación marcada por el modelo ya vigente de patente europea. En la práctica, aceptar la patente europea implica admitir que las patentes sólo se registrarán en tres idiomas -inglés, francés y alemán.
La Organización Mundial del Comercio es la única organización internacional que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países.