La segunda compañía aérea estadounidense, United Airlines, en quiebra desde el 9 de diciembre, afirmó que había llegado a un acuerdo con sus principales sindicatos para reducir los salarios, con excepción del de los mecánicos, según un comunicado difundido a través de su sitio en internet.
Si este acuerdo con los dirigentes de cuatro sindicatos es ratificado, United Airlines ganará tiempo para reestructurarse. La ratificación tendría lugar antes del 8 de enero de 2003, precisó la compañía.
Los responsables sindicales de los mecánicos de la compañía aérea, que ya habían rechazado un plan de reducción de salarios antes de que la empresa se pusiera bajo la protección de la ley de quiebras, no quisieron dar su aval al nuevo acuerdo.
En consecuencia, la compañía aérea pidió al tribunal de quiebras que impusiera las reducciones salariales a los miembros de ese sindicato, la International Association of Machinists. Los recortes de salarios, que United Airlines considera indispensables para recuperarse y que son exigidos por los acreedores de la empresa, tendrán un efecto retroactivo al 1 de enero de 2003, si son aprobados por los miembros de los sindicatos.