Existe una nueva meta. Así lo refleja las proyecciones de la Asociación de Distribuidores de Autos de Panamá (ADAP), que espera vender unas 40 mil unidades este año, las cuales circularán por una red vial que ya se encuentra saturada.
Esto representa unas 2,542 unidades adicionales a las del año pasado, cuando 37,458 vehículos de paquete llegaron a transitar por las calles panameñas.
Esto, en términos generales, significa para el vicepresidente de ventas de Toyota y ex presidente de la ADAP, Javier Díaz, que los panameños están comprando autos porque hay auge económico, existe pleno empleo y la necesidad de transportarse de un lugar a otro.
Señaló que adicional a eso, las opciones de financiamiento que están ofreciendo los bancos son flexibles, permitiendo así un flujo constante de ventas.
El saldo de los préstamos concedidos para la compra de autos aumentaron en $33.5 millones durante el primer trimestre del año, según la Superintendencia de Bancos de Panamá.
El monto de los préstamos para comprar autos pasaron de $594.9 millones hasta marzo de 2009, para ubicarse en $628.4 millones durante el mismo periodo de este año.
Pero, a pesar del panorama positivo, existe un factor que podría interferir en las proyecciones futuras de venta de los distribuidores de auto. Se trata de las deficiencias en la infraestructura vial.
Al respecto, desde la perspectiva de Díaz, el crecimiento del país no ha sido bien planificado, ya que las autoridades no contaban con que la tasa de expansión iba a ser tan alta, por esto, la infraestructura no está a la par del incremento del parque vehicular.
Todo indica que las autoridades están anuentes a este problema. El director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, Ricardo Fábrega, señaló hace unos días a Panamá América, que “la infraestructura vial del país necesita una reestructuración porque ya no soporta la cantidad de vehículos en circulación”.
Dijo: “Por ejemplo, los tranques que se registran del interior del país hacia la capital se dan porque el número de autos que circulan sobrepasan la capacidad de la vía”.
Por su parte, el dilema que Díaz percibe en todo esto es que ahora las autoridades están atendiendo las deficiencias viales, todas al mismo tiempo.
Entonces, “por un lado está la necesidad de los que se quieren comprar un carro, ante el desarrollo inmobiliario en direcciones muy distantes, mientras que en el otro extremo, definitivamente urge el mejoramiento y ampliación de la red vial del país”.
Actualmente, las marcas de autos más buscadas en el mercado son Toyota, Nissan, Hyundai y Kia, cada una reportando ventas por el orden de los 2,226; 2,155; 1,903; 961; respectivamente, según la ADAP.
El comportamiento de las ventas por el momento complacen a Raúl Abadía, gerente general de Petroautos, distribuidor autorizado de Hyundai.
El sector ha crecido más de lo que se esperaba, ya que los bancos están respaldando las ventas a través de la aprobación de crédito, dijo.