El presidente de Uruguay, Jorge Batlle, anunció ayer que respalda a Miami como sede permanente del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el mayor bloque comercial del mundo que se espera entre en vigor en 2005.
"Nos estamos pronunciando a favor de Miami", dijo Batlle en una conferencia de prensa que ofreció en esta ciudad del sur de Florida junto con el gobernador del ese estado y hermano menor del presidente de EU, Jeb Bush.
Resaltó que la "infraestructura, la excelente ubicación y la disponibilidad de una red sólida de servicios multilingües, dentro del contexto de una diversidad cultural general, le dan a Miami las condiciones necesarias para gestionar un proyecto de esta magnitud".
Treinta y cuatro países de América, a excepción de Cuba, acordaron en 1994 conformar el ALCA, que cubrirá un mercado de unos 800 millones de habitantes con un Producto Interno Bruto (PIB) combinado de 14 billones de dólares. Miami compite por la sede con Atlanta, en Georgia (EU); Puebla, en México; Ciudad de Panamá y Puerto España, en Trinidad.
Batlle se mostró optimista en cuanto a concretar el ALCA, pese a que en la última reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en Cancún, fracasaron las negociaciones.
Explicó que existe un compromiso entre los países para alcanzar esa meta y que, de continuar trabajando para concretarla, incluyendo el suscribir acuerdos bilaterales de comercio, las naciones "tendrán éxito con el ALCA".
Reiteró que ese proceso comercial es "insoslayable" para el hemisferio y que beneficiará a "nuestros pueblos", mejorando sus condiciones de vida. Al ser consultado sobre la posible deserción de algunos países en las negociaciones sobre el ALCA, dijo que a las reuniones a las que ha asistido nadie ha planteado esa alternativa.
Recordó una reunión en Québec, Canadá, donde el único de los asistentes que habló en contra de lo que el ALCA significa fue el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.