Panamá se prepara para la competencia con la apertura del mercado de las telecomunicaciones en el año 2003. Y aunque se estima una baja en los precios de los servicios por la concurrencia de más empresas en el sector, José Guanti, exdirector del Ente Regulador de los Servicios Públicos aseguró que en ese año se registrarán potenciales variaciones de los precios.
En ese orden, sostuvo que lo que podría ocurrir en el 2003 es un alza en los servicios: básico residencial y de larga distancia, producto de la disparidad de los precios.
Pero que, también, los precios de servicios como el básico comercial, larga distancia internacional y larga distancia nacional podrían irse a la baja según el exdirector.
Asimismo se introducirán nuevas formas de precios, en cargos por segundos, cargos por conexión, cargos por minutos acumulados por llamadas, cargos especiales a números de amigos, entre otros.
El ingeniero Guanti enfatizó que los precios de estos servicios serán definidos por los proveedores y al Estado sólo le corresponderá velar porque la capacidad mínima de servicio se cumpla. El Estado tendrá la facultad de intervenir sólo en aquéllas áreas donde exista un solo proveedor.
Por otro lado, el exdirector consideró que las reglas del mercado de las telecomunicaciones en Panamá están suficientemente claras.
Tal es el caso, que ya existan 4 compañías: Advanced, BellSouth, Galaxy y Telecarrier interesadas en dar el servicio a partir del 2 de enero próximo. Este es un indicador que las reglas dan tranquilidad a los inversionistas, sostuvo el ingeniero.
La ley 31 de 1996, el Decreto Ejecutivo 73 de 1997 y una Resolución del Ente Regulador de junio del año 2002 contienen el marco regulatorio que regirá el sector de telecomunicaciones.
Destacó que el cambio más dramático que experimentará la sociedad panameña en materia de telecomunicaciones es que por primera vez, el cliente tendrá derecho a escoger su proveedor del servicio telefónico.
Este derecho le permitirá al panameño experimentar cambios en los precios que paga, en la calidad de los servicios y la percepción que tiene de éstos, siempre que se desarrolle la competencia de manera libre y leal.