La Administración Nacional de Seguridad en Carreteras (NHTSA) de EE.UU obligará a que a todos los vehículos con un peso inferior a 4, 5 toneladas fabricados a partir de 2012 cuenten con un sistema electrónico anti vuelco (ESC), según se informó.
Los dos principales fabricantes estadounidenses, General Motors y Ford, ya anunciaron que todos sus vehículos contarán con sistemas ESC a partir de los modelos 2011.
Según las estadísticas de NHTSA aunque los vuelcos son sólo el 2% de los accidentes que suceden cada año en las carreteras estadounidenses, representan el 40% de las muertes de ocupantes.
Los sistemas ESC reducen el riesgo de volcado en un 84%.