El ministro de Petróleo de Venezuela, Rafael Ramírez, destacó ayer que el mercado necesita estabilidad e insistió en la conveniencia de una nueva reducción de un millón de barriles de crudo antes de final de año.
Ramírez se pronunció de esta forma tras participar en la reunión que los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) han mantenido en la capital egipcia, un encuentro meramente consultivo y en el que no se adoptó ninguna decisión.
Ramírez subrayó que en el seno de la organización existe un consenso sobre la necesidad "de que la industria petrolera tenga un precio" y, sobre todo, "estabilidad".
El titular de Petróleo afirmó que 75 dólares el barril es un buen precio, en lo que coincidió con otros participantes, aunque insistió en que lo más importante ahora es la estabilidad. Además, el ministro, tal y como manifestó el mes pasado, consideró preciso recortar la producción en un millón de barriles antes de que finalice el año. Este extremo podrá debatirse el próximo 17 de diciembre en Orán (Argelia), donde se reunirán de nuevo los miembros de la OPEP.