AFP
La ministra de Producción y Comercio de Venezuela, Luisa Romero, afirmó que entre Venezuela y Colombia existe un "entendimiento" en cuanto al tema del transbordo fronterizo y que ambas naciones trabajan para solucionar esta situación, informó a la prensa ayer domingo.
"Hay entendimiento entre los dos países. Se constituyó una comisión mixta por ambas naciones. Están representados allí los sectores público y privado (...) Ambos países trabajan para encontrar allí una solución al transbordo", aseguró Romero al diario caraqueño El Universal.
No obstante, la ministra venezolana descartó que entre las soluciones se quiera sustituir el transbordo fronterizo "lo que se busca es mejorar el transbordo.
No erradicarlo ni sustituirlo. La Secretaría de la Comunidad Andina está trabajando para plantear los lineamientos de la revisión de la Decisión 399 de la Comunidad Andina".
Recordó que el transbordo "es una práctica común, un procedimiento normal en transporte internacional. Las fronteras existen y se hace transbordo en todas partes".
Destacó que, a pesar de que el libre tránsito andino está consagrado en la normativa regional, para que éste se dé "existen condiciones irrenunciables, y lamentablemente hay condiciones en los países que conforman la (Comunidad Andina de Naciones) CAN que impiden temporalmente este tipo de libertades".
Consideró que el libre tránsito internacional no estaba "muy maduro para ser ejecutado.Tal parece que fue concebido demasiado temprano", debido a las diversas condiciones y problemas de cada país.
"(...) Hay problemas en todos los países, en Perú, en Colombia, Ecuador y Venezuela.Hay un problema de inseguridad en Colombia que evidentemente no tiene comparación, pero no es sólo la inseguridad, también hay problemas en las carreteras que no están bien acondicionadas, hay falta de criterios de unificación de los sistemas de transporte", indicó.
Señaló que existen factores que se deben "acoplar" para que el transporte de carga internacional "sea una realidad".
La medida de transbordo fue tomada en julio de 1999 por el gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, tras una huelga de transportistas que reclamaban por la desigualdad de condiciones con sus pares colombianos, y denunciaban inseguridad en las carreteras del vecino país.
Esta decisión obliga a los camioneros colombianos a transbordar su carga a vehículos venezolanos al llegar a la frontera.