Sin lograr acuerdos definitivos en ninguna de las 23 mesas del Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocian Colombia, Ecuador y Perú con Estados Unidos, culminó la VII ronda de deliberaciones en el puerto caribeño de Cartagena, causando preocupación a empresarios y negociadores.
A pesar de que la ronda que se inició en el puerto colombiano el lunes pasado, se vislumbraba como definitiva en las aspiraciones de los andinos de llegar a la firma del tratado, a más tardar en marzo próximo, el balance al término de seis jornadas dejó más inquietud y preocupación que celebraciones.
Y si bien el panorama de la negociación en lo comercial se presenta complejo y difícil, según algunos empresarios, en lo político la prolongación del cronograma acordado en mayo pasado al instalar las conversaciones, no es más alentador, por la proximidad de la agenda electoral en los países andinos.