La gigante automotriz alemana, Volkswagen AG , dijo ayer que despedirá a 3,000 trabajadores en Brasil tras fracasar en sus intentos por lograr un acuerdo con los sindicatos para recortar los gastos en medio de una caída generalizada de la industria.
VW, el mayor fabricante de automóviles en Brasil, dijo en un comunicado que los 3,000 despidos, a partir del lunes, se registrarán en la planta Anchieta, cerca de Sao Paulo, donde trabajan 16.000 personas, de una plantilla total de 26,800 personas en todo el país.
Los despidos se producen después de dos semanas de conversaciones entre VW y el poderoso Sindicato de Trabajadores del Metal ABC en las afueras de Sao Paulo, donde está concentrada la mayor parte de la industria automotriz de Brasil.
Las negociaciones colapsaron el martes después de que los trabajadores de la planta Anchieta en Sao Bernardo dos Campos rechazaron la propuesta de VW de recortar salarios y horas laborales en un 15%, para evitar el despido de 4,000 empleados.
Esa propuesta ya era el resultado de una flexibilización de VW, que previamente había porpuesto un recorte del 20 por ciento. VW emitió un comunicado en Alemania donde dijo que había salvado 30.000 empleos en 1994 a través de una solución similar. "No tuvimos otra opción si es que queríamos tener una empresa saludable en el largo plazo", agregó Demel.
Pese a un comienzo de año fuerte, la venta y producción de autos brasileños ha caído desde julio debido a una mezcla de altas tasas de interés y debilidad de la moneda que socavaron la confianza del consumidor y lo mantuvieron lejos de los concesionarios.
Las ventas cayeron 15% en octubre respecto al mismo mes del año anterior, mientras que la producción cayó 13%. En lo que va de año, sin embargo, tanto la facturación como la producción de autos ha aumentado cerca de un 9% con respecto al año pasado.
"En mayo produjimos 160,000 vehículos y en septiembre 100,000.No podemos mantener todos los empleos con una caída como ésa", dijo Demel. VW dijo previamente el jueves, en un comunicado, que el uso de tecnología manufacturera moderna para fabricar su nuevo modelo Polo en Sao Bernardo también llevó a que los trabajadores no fueran ten necesarios.
Aunque construida en la década de 1950, la planta Sao Bernardo ha sido modernizada continuamente y recientemente recibió inversiones cercanas a 780 millones de dólares. Podría recibir otros 1,000 millones mientras la empresa prepara el modelo Polo.
LOS SINDICATOS DICEN QUE DIERON ALTERNATIVAS
El sindicato ABC, uno de los más grandes y mejor organizados de Brasil y cuya protesta masiva a finales de los 70 ayudó a llevar devolver la democracia en Brasil, convocó a una huelga a partir del lunes. "Esperamos que Wolkswagen sea responsable y reabra las negociaciones porque dimos alternativas a cada punto que la compañía presentó como una necesidad de recorte de costos", dijo el presidente del sindicato ABC, Luiz Marinho, a la cadena de televisión Globo.
Demel dijo que la empresa estaba abierta a nuevas negociaciones si los trabajadores iban a la huelga.