Volkswagen empezará en enero a llevar a talleres los vehículos afectados por un escándalo de manipulación de pruebas de emisiones, indicó ayer el nuevo director ejecutivo de la compañía, y la automotriz pretende reparar todos los autos con el polémico software para finales del año próximo.
La automotriz estima que hasta 11 millones de vehículos de sus diversas marcas en todo el mundo contienen el motor diésel con el software que falseaba las pruebas de emisiones en Estados Unidos.
"Esperemos que sean menos, pero en cualquier caso son demasiados de lejos", dijo al Frankfurter Allgemeine Zeitung el nuevo director ejecutivo, Matthias Mueller.
Preguntado por cuándo comenzarán las revisiones, Mueller dijo en una entrevista publicada ayer que "el cuidado va antes de la velocidad".
"Si todo marcha como está previsto, podemos comenzar la llamada a talleres en enero", indicó.
El responsable explicó que la empresa tendrá que arreglar el motor diésel EA 189 "en combinación con diferentes transmisiones y diseños específicos de cada país".