La filial en México de la automotriz alemana Volkswagen (VW) y el sindicato resolvieron el diferendo que tuvieron en días pasados por la interpretación que cada parte hizo sobre el acuerdo del 8 de agosto que evitó el despido de 2,000 empleados, declaró el portavoz sindical.
Juan Miguel Galán, vocero del sindicato dijo a la prensa mexicana que la empresa reembolsará el porcentaje del sueldo correspondiente a un día que le quitó a los 7,862 trabajadores en la quincena pasada. Tras considerar que los últimos meses han sido "muy desgastantes" para su organización que agrupa los 10,000 empleados de la planta ubicada en el estado de Puebla (centro), Galán recordó que a partir del 11 de agosto 9,795 empleados trabajan cuatro días de la semana y descansan tres.
"De los 9,795 trabajadores, 7,862 pertenecen al segmento A, para los que se acordó un recorte del 70% en sus salarios del quinto día, mientras que el resto, 1,933 (segmento B), no sufriría afectaciones salariales más que en sus aguinaldos y en prestaciones", indicó.
Sin embargo, la semana antepasada "cuando los trabajadores del segmento A recibieron su recibo de pago, el sindicato detectó que les hicieron reducciones en el sexto día, cuando el trato era que sólo se afectaría el quinto", detalló Miguel Angel Galán. El pasado 30 de junio la empresa notificó a sus empleados sindicalizados la necesidad de disminuir su plantilla laboral en 2,020 plazas o renegociar la jornada laboral.
Entre el 11 de agosto de 2003 y el 8 de febrero de 2004 la planta producirá 750 unidades diarias del modelo Jetta, 203 del New Beetle Limousine y 203 del New Beetle Cabrio. En el primer semestre de este año, Volkswagen de México fabricó 152,000 vehículos en su planta de Puebla, de los cuales se exportaron más de 80%, de acuerdo con información de la firma.
Esta adaptación de sus subvenciones garantizaría que no distorsionarán los mercados internacionales, y una baja de la producción agrícola provocará también una disminución de las ayudas a la exportación, aseguran tanto Pascal Lamy como Franz Fischler. Además, los países de la UE quieren que a partir de 2007 se congelen estas subvenciones, es decir, que ni aumenten ni disminuyan, lo que provocará que cada país y agricultor reciban menos porque deben repartirse entre 25 Estados miembros tras la ampliación de la Unión a 10 nuevos países en 2004.