La bolsa estadounidense se recuperaría en 2003 después de tres años consecutivos de bajas por primera vez en 50 años, pese a un comienzo de año que se anuncia cargado de incertidumbres geopolíticas, según los analistas de Wall Street.
El año que termina habrá sido verdaderamente un "annus horribilis" para los índices bursátiles, diezmados por las recaídas de la explosión de la burbuja internet iniciada en 2000, la débil reactivación de la economía estadounidense y un gran desánimo de los inversores ante los riesgos de guerra en Irak.
Además, los últimos 12 meses estuvieron marcados por una serie de escándalos financieros -los más destacados protagonizados por Enron, WorldCom y Tyco- que erosionaron la confianza de los inversores en las empresas estadounidenses.
El Dow Jones, principal indicador de Wall Street, cayó aproximadamente 17% en 2002 en relación con su nivel del 31 de diciembre de 2001, ubicándose en 8,303.78 puntos. Desde su récord de enero de 2000, el índice perdió casi un tercio de su valor. Ya había perdido 6% en 2000 y 7% en 2001.
El índice electrónico Nasdaq fue el más afectado por la debacle que experimentaron los mercados bursátiles estadounidenses entre mayo y setiembre. Se hundió más de 30% en 12 meses (llegó a 1,348.31 puntos el viernes), lo que implica una caída de 73% desde su pico histórico de 5,048.62 puntos alcanzado en marzo de 2000.
El índice Standard and Poor"s 500, más representativo de la tendencia general del mercado, perdió casi 23% en 2002, y llegó a 875.40 puntos el viernes al cierre.
"No habíamos visto tres años de baja consecutiva de los mercados desde hace 50 años", subrayó Bryan Piskorowski, estratega de la casa de corretaje Prudential Securities.
"Dado el horror del paisaje bursátil en octubre, los inversores deben sentirse aliviados de que el balance de 2002 no sea peor", relativizó, no obstante, Steve Galbraith, analista del banco Salomon Smith Barney. El comienzo de 2003 no se anuncia con mejores augurios para las plazas financieras debido a un clima geopolítico extremadamente tenso.
Los riesgos de proliferación nuclear en Corea del Norte, los de una guerra que EU y Gran Bretaña parecen decididos a llevar a cabo en Irak, la huelga general en Venezuela que paraliza a la industria petrolera del octavo productor mundial -y hace subir fuertemente los precios del crudo- e incluso el conflicto en Medio Oriente deberían, en efecto, alimentar el desánimo de los inversores.
"El ritmo de recuperación de la economía es lento, pero debería despegar en el correr del año", estimó Piskorowski, quien insistió en el impacto de las incertidumbres ligadas a las tensiones internacionales.
Pero "no bien se dispare la primera bala", los índices comenzarían a subir, añadió, en alusión a una acción militar cada vez más probable de EU contra Irak.
"No hemos visto un retroceso de los mercados durante cuatro años seguidos desde hace 70 años", en el momento de la Gran Depresión, recordó este analista, que en consecuencia opina que el año 2003 cerraría con un alza de la bolsa estadounidense.
"Esperamos que aumente la volatilidad de los mercados en 2003, pero no un cuarto año de baja", indicaron los analistas de Salomon Smith Barney en un informe.
Otros analistas se mostraban sin embargo más pesimistas. "Sigo sosteniendo que los riesgos que pesan sobre una economía mundial centrada en Estados Unidos son mayores" de lo que piensa la mayoría de los observadores, afirma Stephen Roach, analista de Morgan Stanley.