El presidente del Banco Grameen o "Banco de los Pobres", Muhammad Yunus, abogó ayer por promover la formación en los países desfavorecidos como herramienta para que sus poblaciones afronten los efectos negativos de la globalización.
Yunus, que participó en la clausura de la Asamblea de Antiguos Alumnos del Instituto Bravo Murillo de Las Palmas de Gran Canaria, resumió el efecto que, a su entender, tiene sobre esos países la globalización: "lo que pasa es que cuando las multinacionales potentes entran (en los países) dominan todo y, si no encuentran resistencia, queda todo comido por ellos". "Por tanto -dijo-, hay que preparar primero a la gente, a los pobres, para que puedan tener sus mismos servicios, su misma preparación, para poder después enfrentarse con estos monstruos que llegan", añadió Yunus.