José Luis Rodríguez Zapatero, cuya fortuna política como presidente del Gobierno de España fue impulsada hasta ahora por una economía floreciente, ha emprendido una carrera contra el reloj.
El aumento de los costos crediticios y la caída de los precios residenciales están debilitando el crecimiento justo cuando el presidente socialista busca su reelección el 9 de marzo.
El cambio de rumbo ha ayudado al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, a reducir a la mitad la ventaja de Zapatero en las encuestas de opinión durante el pasado mes; ahora ambos están en un empate estadístico.
Zapatero, de 47 años, el más reciente líder nacional en perder popularidad por los efectos en cadena de la crisis de hipotecas ``subprime'', o de alto riesgo, en Estados Unidos, ha tratado de recuperar impulso ofreciendo un salvavidas de propuestas de recortes fiscales y subsidios para la vivienda. Por su parte, Rajoy dice que reactivará el gasto con menores impuestos para las empresas y la anulación de los gravámenes al ingreso para los trabajadores españoles más pobres.
``Zapatero está mucho más a la defensiva ahora'', dijo Dragana Ignjatovic, analista política de Global Insight en Londres. ``La desaceleración está ocurriendo y la crisis del crédito la fomenta''.
En un país con una tasa de propiedad de la vivienda de 85%, la más alta en la región del euro de 15 países, el debilitamiento del mercado inmobiliario español se propaga. El crecimiento aflojará a 3% este año, el ritmo más lento desde 2002, pronostica la Comisión Europea.
Los pedidos de subsidio por desempleo en España subieron por tercer mes consecutivo en diciembre. Los precios de la vivienda podrían caer hasta 8% este año, según Deutsche Bank AG, su primera declinación histórica. La tasa Euribor, usada en España para fijar los tipos hipotecarios, alcanzó 4,79% el mes pasado, la más alta desde 2000.
Rajoy, de 52 años, está haciendo de la economía la pieza central de su campaña.