El Gobierno de Ecuador prevé abrir en abril próximo una nueva ronda de licitaciones de campos petroleros, bajo la modalidad de contratos de prestación de servicios, en el sur de la región amazónica, aseguró hoy el ministro coordinador de Sectores Estratégicos, Jorge Glass.
"Ecuador es un país para invertir", añadió el ministro en declaraciones recogidas por la agencia pública de noticias Andes, y afirmó que existen empresas interesadas, entre públicas y privadas, en invertir en el país.
Glass dijo que aún están por definirse los campos petroleros que entrarán en licitación, pero que ello se determinará a principios del próximo año.
El ministro de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pástor, ha adelantado que los campos que entrarían en la próxima ronda petrolera se encuentran en el sureste del país, en la Amazonía, donde se estiman reservas de unos 120 millones de barriles de crudo.
También la ronda incluiría campos que ya han sido negociados en el pasado, pero que no han sido usados para explotar o explorar reservas.
Glass indicó que el interés de compañías por invertir refleja la confianza en el país, luego de que este mes el Gobierno renegociara ocho contratos petroleros con grandes empresas privadas, mientras que otras cuatro, incluida la brasileña Petrobras, decidieron abandonar el país.
"Creo que esto es otro de los mensajes importantes que significan esta renegociación (...), es un voto de confianza de que el Ecuador es un país para invertir", reiteró.
Para Glass, el negocio petrolero es atractivo en el mundo, ya que es rentable y necesario para los países desarrollados, y resaltó la actitud de las empresas, como la hispano-argentina Repsol, la italiana Agip, la china Andes y la chilena ENAP, que decidieron quedarse en el país tras la renegociación.
Según el nuevo contrato de prestación de servicios renegociado por Ecuador, el Estado es el dueño de todo el petróleo que extraen las compañías privadas, a las que paga por cada barril extraído una tarifa fija que incorpora una rentabilidad para ellas de un 15 por ciento.
La renta petrolera que recibe el Estado ecuatoriano subirá un 10 por ciento, hasta el 80 por ciento, lo que supondrá un aumento de 5.350 millones de dólares en ingresos durante el período de vigencia de los nuevos contratos, según estimaciones del Ministerio de Recursos Naturales No Renovables.
La producción actual de Ecuador ronda los 500.000 barriles diarios de crudo, el 60 por ciento de los cuales pertenece al Estado.
El petróleo es el principal rubro de exportación de Ecuador, que con su venta financia un 25 por ciento del presupuesto público.