El Gobierno de Ecuador suscribió hoy un contrato con la empresa surcoreana SK&EC para la ejecución de los estudios de ingeniería básica de la Refinería del Pacífico, que prevé construir junto con Venezuela.
El complejo petroquímico, que se construirá en la provincia costera de Manabí, es un proyecto que lo llevan adelante una empresa mixta integrada por la estatal petrolera ecuatoriana, Petroecuador, y la venezolana, PDVSA.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, que hizo de testigo de honor en la suscripción del convenio, señaló que con el contrato, "el proyecto más grande de la historia del país se está haciendo una realidad".
El convenio, por unos 260 millones de dólares, fue firmado por el gerente de la empresa mixta Refinería del Pacífico, Carlos Proaño, y el presidente de Petroecuador, Luis Jaramillo, así como por el apoderado de SK&EC, Du Yong Choi, y su gerente en Ecuador, Ky Ho Hang.
Además, firmaron como testigos el ministro de Recursos Naturales No Renovables, Germánico Pinto, y otras autoridades de la empresa surcoreana.
SK&EC en Ecuador, con el respaldo de su casa matriz SK Engineering and Construction Co Ltd., realizará los estudios de ingeniería en un plazo previsto de 18 meses.
Además, la empresa surcoreana realizará también los estudios sobre la línea base ambiental y la ingeniería conceptual del complejo petroquímico, cuya puesta en funcionamiento se prevé para diciembre de 2013 y se espera que tenga una capacidad de refinado de 300.000 barriles por día.
En su discurso, tras la firma del contrato, Correa afirmó que este proyecto le permitirá a Ecuador dejar "para siempre el absurdo de exportar petróleo e importar derivados".
"Era una urgencia construir capacidad de refinación", aseveró el mandatario tras felicitarse de que se concreten "los estudios finales" del proyecto, que serán financiados con parte del presupuesto de Petroecuador.
"Se cristaliza un proyecto histórico", reiteró Correa tras desechar las críticas y "discusiones estériles" y "fundamentalistas" que cuestionan la política petrolera del Gobierno y consideran que el funcionamiento del proyecto puede afectar al medio ambiente.
"Va a ser un muy importante factor de desarrollo y fuente de empleo", aseguró y señaló que se realizará con la "máxima responsabilidad social, ambiental y la máxima eficiencia".
Además, calificó a SK&EC como "la más importante compañía en el sector, que mantiene el récord mundial de rapidez en construcción de refinerías y tiene la segunda refinería más grande del mundo. Es una empresa de reconocida solvencia y prestigio mundial", agregó.
La inversión del proyecto de la Refinería del Pacífico estaría sobre los 10.000 millones de dólares, informó el mandatario, "porque no es sólo una refinería" sino también un complejo petroquímico.
Según informó la secretaría de Comunicación de la Presidencia en un comunicado, "de seguir cumpliendo con el cronograma, se estima que en octubre de este año iniciaría la etapa de implantación" de las obras del proyecto.
El complejo prevé atender la demanda de gasolina de Ecuador y de otros países latinoamericanos, aunque, por su posición geográfica, también prevé abastecer al mercado asiático.
Ecuador, pese a ser el quinto productor de crudo de América, con 480.000 barriles diarios, mantiene un déficit en la elaboración de gasolinas y otros derivados.