La Administración Nacional para la Seguridad Vial en las Carreteras (NHTSA) admitió hoy que quizá nunca determine lo que causó la aceleración súbita de un Prius en California la semana pasada y que atizó la controversia sobre los problemas que aquejan a Toyota.
Aunque los ingenieros continúan investigando el incidente, "posiblemente nunca sepamos exactamente lo que pasó con este vehículo" en una carretera interestatal de San Diego el lunes pasado, dijo en una comunicado la agencia federal, que depende del Departamento de Transporte de EE.UU.
El dueño del vehículo híbrido, James Sikes, llamó a la policía cuando perdió control del coche, que llegó a alcanzar una velocidad de 151 kilómetros por hora en una autopista de San Diego. Un policía de carreteras logró ayudarlo a frenar el coche.
En medio de la extensa cobertura mediática del incidente, los inspectores estatales intentaron reproducir el problema de aceleración no intencionada durante una prueba de dos horas con un Prius idéntico, pero no lo lograron.
Eso puso en duda la versión de Sikes, pero su abogado mantiene que éste está diciendo la verdad.
Sin embargo, en declaraciones a la cadena CBS, el legislador demócrata de California, Darrell Issa, afirmó hoy que aunque la NHTSA no pudo averiguar mucho sobre el incidente del 8 de marzo, "eso no quiere decir que no ocurrió".
Issa es el republicano de mayor rango en el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, uno de los comités que investigan el origen de la llamada a revisión de 8,5 millones de vehículos de Toyota y la respuesta del Gobierno federal.
La multinacional japonesa prevé divulgar hoy mismo un informe preliminar sobre su investigación durante una conferencia de prensa en San Diego.