El Departamento de Estado otorgó 4,5 millones de dólares para subvencionar en el año fiscal 2011 la actividad del Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL) que juzga al ex presidente de Liberia Charles Taylor por crímenes de guerra.
La ayuda, que fue aprobada el lunes, ha sido otorgada al TESL dada la crisis financiera que afronta actualmente, indicó hoy el Departamento de Estado en un comunicado.
Según todos los cálculos, el tribunal se hubiera quedado sin recursos tan pronto como en diciembre, lo que habría puesto en duda la continuidad del juicio contra Taylor, señaló.
El juicio contra Taylor se celebra en las instalaciones de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya, a donde el TESL trasladó desde Sierra Leona este caso por razones de seguridad.
Taylor es juzgado desde enero de 2008 en La Haya por once cargos de crímenes de guerra y contra la humanidad por su implicación en el conflicto civil que asoló Sierra Leona entre 1991 y 2002 y que causó 50.000 muertos.
La acción de los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (RUF) en ese conflicto fue financiada en parte por los llamados "diamantes de sangre".
Según la Fiscalía del TESL, Taylor, quien niega todos los cargos, participó activamente en el conflicto a través de la entrega de armas al RUF y la dirección de sus operaciones, que buscan hacerse con el control de las minas de diamantes de Sierra Leona.
El juicio contra Taylor se encuentra ya muy avanzado, dado que sus abogados terminaron el día 12 la presentación de su defensa y se espera un fallo a mediados de 2011, según el Departamento de Estado.
El Gobierno de EE.UU., que dijo que el juicio tiene un "significado histórico y legal enorme", al ser Taylor el primer jefe de Estado africano que ha sido llevado ante un tribunal internacional por cargos de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
"El proceso contra Taylor envía un fuerte mensaje a todos los autores de crímenes atroces, incluidos aquellos que actualmente están en el poder, de que van a tener que rendir cuentas" ante la Justicia, señaló el Departamento de Estado.
Por ello, pidió a otros países que aporten también ayuda económica al TESL para permitir al tribunal que termine su mandato y se haga justicia.